“La sangre de los elfos”, de Andrejz Sapowsky

coverDe vez en cuando me acuerdo de que tengo a medias la Saga de Geralt de Rivia y me pongo a buscar el que me toca de la lista, lo que ya da una idea de que al acabar uno no salgo corriendo a por el siguiente porque me muero de impaciencia por saber cómo sigue.

En este tercer libro el estilo de la narración cambia totalmente respecto a los dos anteriores. En lugar de contar una serie de relatos cortos sobre Geralt y sus hazañas, es una narración completa, con una línea temporal clara. Ciri, el Niño de la Sorpresa que resultó ser una niña, rescatada por Geralt de la destruida Cintra, sería un peón excelente en manos de los poderosos. Pero Geralt está dispuesto a todo con tal de mantenerla a salvo, incluso a darle el entrenamiento de un brujo.

En realidad la historia no avanza gran cosa, aparte de descubrir que todo el mundo está intentando echarle el guante a la niña. Pero en su mayor parte nos cuentan las alianzas políticas que se están fraguando y que ponen en peligro la tan apreciada neutralidad de Geralt. Él siempre ha sostenido que su condición de brujo lo mantiene al margen de la política y que sólo le interesa cazar monstruos. Si además le pagan bien por ello, quién esté en el gobierno le da igual. Pero las cosas cambian cuando ve que es Ciri la que está en peligro.

Una peculiaridad de esta novela es que la narración consta casi exclusivamente de diálogos, y es curioso la cantidad de información que se puede deducir de esta manera.

Aunque es un libro en el que no hay demasiada acción y la trama transcurre bastante lenta, no me ha resultado aburrido. Tiene algo que evita que sea aburrido, aunque no soy capaz de decir qué es exactamente. Tal vez sea el ver la impasibilidad de Geralt puesta a prueba por una niña pequeña, mucho más interesante que verlo gimotear por Yennefer.

De todas formas, tampoco en esta ocasión voy a salir corriendo para buscar el siguiente libro.

“Case Histories”, de Kate Atkinson

coverEsta novela empieza narrando tres historias, aparentemente sin ninguna conexión entre ellas. La primera, la desaparición en medio de la noche de una niña pequeña, apenas un bebé, mientras dormía junto a una de sus hermanas en una acampada improvisada en el jardín. La segunda es la narración de un asesinato aparentemente aleatorio, el de una joven que ese mismo día empezaba a trabajar en la oficina de su padre para ganar algo de dinero antes de empezar la universidad. Y la tercera es la de una joven madre, demasiado inmadura para las responsabilidades que le han caído encima y que terminan en un estallido de violencia terrible.

Treinta años más tarde las tres historias encuentran un nexo común cuando el detective Jackson Brodie empieza a investigar los tres crímenes, y empieza a involucrarse personalmente con los familiares de las víctimas. Por un lado, dos de las hermanas de la niña desaparecida, horrorizadas al encontrar en el escritorio de su padre recién fallecido el muñeco que había desaparecido con la niña. Y por otro, el padre de la chica asesinada, que sigue sin superar su pérdida.

El punto de vista va saltando de un personaje a otro y los relatos se van entrelazando hasta que parece que son todos partes de una misma historia, incluido el propio detective con sus problemas con su exmujer. Añadimos una loca de los gatos que podría ser la clave de todo y el resultado es totalmente imprevisible.

Hay una cosa que me ha resultado peculiar, y es algo que también he notado en las novelas del detective Cormoran Strike de J. K. Rowling. Y es que aunque en ambos casos son personajes ingleses, con sus tazas de té y su absoluta falta de armas, me recuerdan más a los detectives americanos clásicos, como Philip Marlowe, que a referentes británicos como Sherlock Holmes o Miss Marple. O tal vez es simplemente que son más modernos, y que los ingleses de hoy en día son así.

Creo que voy a leer más cosas de esta autora, me ha gustado.

 

“Odd Interlude”, de Dean Koontz

oddAunque se trata de un relato corto, que solo se publicó en formato ebook, de relleno entre dos de las novelas de la serie de Odd Thomas, con esta historia he vuelto a cogerle gusto al personaje.

Tal vez sea porque en esta ocasión la pesada de Annamaria no interviene apenas, y es que no aguanto a la chica, con su rollo de soy-tan-enigmática-y-todo-el-mundo-me-quiere. Me pone de los nervios, con ese embarazo eterno, que se me está haciendo más largo que el mío.

La cuestión es que Odd y Annamaria se detienen en un motel a pasar la noche, en un complejo con gasolinera, taller y restaurante que pertenece todo a la misma familia, los Harmony. Todos parecen gente agradable, pero a la vez extraña, y por momentos algunos de sus miembros parece tener doble personalidad. Odd sospecha que algo raro ocurre allí, y pronto se encuentra en un terrible peligro, al enfrentarse al hombre que tiene a los Harmony subyugados a su voluntad. Tan solo una niña, Jolie Ann Harmony, de 12 años, está dispuesta a correr el riesgo de ayudar a Odd a enfrentarse al hombre que los ha tenido secuestrados en sus propias casas durante cinco años.

Entretenida, llena de misterio e intriga, con un ritmo rápido y por fin con un personaje femenino guay, aunque todavía vaya al colegio, y que espero que vuelva a aparecer más adelante (y ella está dispuesta, ya le advierte a Odd que la espere hasta que sea mayor de edad). Esta novela me da esperanzas de que la siguiente, la muy esperada Odd Apocalipse, vuelva a ser como las primeras historias de la saga. Por lo menos Odd sí que parece que vuelve a ser el mismo, un chico majo que intenta hacer las cosas bien, a pesar de las interferencias de fantasmas y seres sobrenaturales varios.

“Moletown”, de Torben Kuhlmann

Cachorro humano

Últimamente, casi cada vez que entro en una librería salgo con algo para el Cachorro. Esto era algo que me solía pasar antes, con libros para mí, pero afortunadamente la llegada del ebook le puso un poco el freno a mi frenesí gastador librero. Pero para el Cachorro por ahora estoy comprando libros con muchas ilustraciones o interactivos, así que de formato digital nada de nada, así que ha vuelto el gasto.

moletown

El otro día pasé por un Fnac y este libro me llamó la atención. No es el típico cuento infantil con dibujos alegres de conejitos y mariposas, sino que es más bien oscuro y algo sombrío. Es como la versión steampunk del cuento típico.

Con apenas nada de texto y un montón de ilustraciones preciosas y llenas de detalles, cuenta la historia de Moletown, la ciudad de los topos, desde la llegada de un topo solitario…

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“A Monster Calls”, de Patrick Ness

monster-callsAunque esta novelita se está poniendo de moda ahora por la película de Bayona, yo ya lo leí hace un par de meses. Es verdad, tengo el blog abandonado, a ver si me pongo las pilas y consigo ponerme al día con los libros atrasados.

Empezando por este. Es una novela corta, destinada a un público juvenil, y que pretende enseñar a los niños a lidiar con una situación realmente dura. Porque el protagonista, Conor O’Malley, de 13 años, está pasando por el peor trance de su vida: su madre está enferma de cáncer y tras muchos meses de tratamiento parece que se le acaban las opciones. Si a esto le añadimos sus constantes pesadillas, un poco de bullying en el colegio, la sensación de que su mejor amiga lo ha traicionado y la indiferencia de su padre, que ha formado una nueva familia en otro país y le deja claro que no habrá sitio para él, en la vida de Conor no hay nada que le proporcione ni una pizca de alegría.

Así que cuando un monstruo en forma de árbol centenario empieza a aparecer por las noches, Conor le deja claro que no le da miedo. Ya hay demasiados horrores en sus días como para que un monstruo nocturno lo asuste.

El monstruo le anuncia que volverá cada noche para contarle tres historias, parábolas extrañas y sorprendentes, y que después Conor tendrá que contarle su historia, o ser devorado. Y esa historia es la que Conor no quiere afrontar, pues es el mayor terror de su vida.

Por una parte es una historia fácil, puesto que es muy sencillo conmover al lector con una situación tan dramática. La sensación de soledad y desamparo de Conor es tristísima, obviamente. Quiero pensar bien, y suponer que este libro más que sacar la lágrima fácil lo que pretende es darle a otros niños en situaciones parecidas las herramientas para superarlas. Decirles que es normal sentirse triste y asustado y desamparado, e incluso enfadado, por la injusticia de una tragedia así, y que con el tiempo, aunque no lo parezca, el dolor pasará. Por otro lado, afortunadamente no hay tantísimos niños que pierdan a sus padres, y supongo que el autor quiere vender este libro a tantos lectores como pueda. Tampoco voy a crititarlo por eso, que es muy lícito.

Si bien a veces me pareció un poquiiiiiito cursilón, y excesivo en la acumulación de desgracias, en el fondo es una historia positiva, y si enseña a los niños a sentir empatía por los demás, ya será una gran cosa.

“El cuento de la criada”, de Margaret Atwood

criadaHace poco la siguiente cita de Margaret Atwood: “‘¿Por qué los hombres se siente amenazados por las mujeres?’, le pregunté a un amigo mío. ‘Tienen miedo de que las mujeres se rían de ellos’, dijo. Entonces le pregunté a unas estudiantes de una de mis clases de poesía, ‘¿Por qué las mujeres se sienten amenazadas por los hombres?’ ‘Tienen miedo de que las maten’, contestaron.”

Habrá quien piense que es una exagerada y una feminista radical (como si pudiera haber feminismo moderado, qué inutilidad), pero yo pensé que tenía que leer alguna de sus novelas de inmediato. Me decidí por El cuento de la criada, considerada una de sus novelas más importantes. Se trata de una distopía en la que, tras una catástrofe nuclear que ha reducido la fertilidad al mínimo, en los EEUU se ha instaurado una teocracia que ha quitado todos sus derechos a las mujeres, que pasan a ser propiedad del Estado. Además, siguiendo la historia bíblica de Sara y Agar, las mujeres fértiles son entregadas a los hombres de más alto rango, afines al gobierno, para darles hijos, que les serán arrebatados para que los críen esos hombres con sus esposas legítimas y estériles.

La historia la narra una de estas mujeres, que cuenta su experiencia en casa de un comandante del ejército, mientras va recordando su vida anterior, con su marido y su hija. Cuenta el terror de ser considerada una traidora y enviada a trabajar a una de las zonas contaminadas, llevando una vida aún peor que someterse una vez al mes a la violación por parte de su señor, y va recordando el adoctrinamiento que sufrieron ella y otras como ella a manos de las tías, mujeres mayores encargadas de enseñarles esta nueva virtud extrema.

Varias veces estuve a punto de dejar esta lectura. No porque no me gustara el tema, sino porque ya en el primer capítulo se narra la muerte de un bebé, nacido con malformaciones, cosa que encontré muy desagradable. Ya lo sé, me he vuelto una floja desde que tengo un bebé propio, qué se le va a hacer. Tampoco me gusta leer sobre violaciones, me da mucho repelús. Y el terrible machismo de toda la historia me ha cabreado hasta ponerme de los nervios. Una de las partes que más rabia me dio fue cuando el comandante se pone a recordar con nostalgia tiempos pasados, pero dice que querían hacer que todo fuera mejor, pero que nunca las cosas pueden ser mejor para todos.

O sea, que vamos a pisotear al 50% de la población para que los varones estén contentos. Y lo peor es que hay muchos que piensan así en realidad. Ayer mismo en una conversación con alguien del trabajo, me decía que hay profesiones en las que cree que los hombres están más capacitados por su físico, pero que si una mujer es mejor, le parece bien que le den el empleo. ¡Pues no tiene que ser mejor! Solo tiene que ser lo suficientemente buena, que es lo que se le exige a un hombre para el puesto.

Supongo que para algunos hombres es otra forma de hacer el ridículo, que una mujer sea mejor que ellos en algo.

Pero volviendo a la novela, a pesar de los momentos desagradables y de lo opresivo de la historia, me ha hecho seguir leyendo hasta el final. Porque esta fantasía perversa está muy cerca de la realidad de muchos países.

“Mr Mercedes”, de Stephen King

mrmercedesCuando vi este libro en las librerías recordé Christine, y pensé que Stephen King había empezado a repetirse al fin. Me imaginé que se trataba de otro libro en el que el coche es malvado y no se sabe por qué. Pero me equivocaba: no es el coche el que es malvado, sino su conductor, y se nos explica con detalle cómo se ha convertido en un monstruo, en una serie de flash-backs de su infancia que ponen los pelos de punta.

Mr. Mercedes es el apodo que le pone la prensa al hombre que, una mañana temprano, lanza un coche (adivinad la marca) contra un grupo de gente que está haciendo cola para presentarse a una oferta de trabajo, provocando una masacre. El tipo consigue huir, y unos meses más tarde el policía que llevó el caso, recién jubilado y muy deprimido, recibe una carta que parece ser del asesino, que intenta darle el último empujoncito hacia el suicidio.

La historia va saltando de punto de vista entre el policía, Bill Hodges, y el asesino, que está preparando su próximo golpe. Y Stephen King sigue siendo el maestro de lo macabro que siempre ha sido. Hay una escena en la que describe la muerte de un niño que casi me hizo cerrar el libro y dejarlo ahí, de pura grima y angustia que me estaba dando. Pero seguí leyendo, para ver cómo Hodges va descubriendo la maldad sin límites del asesino y cómo atrapa por fin a su hombre.

No es, ni de lejos, la mejor novela de Stephen King, parece más bien un episodio de Mentes Criminales. Pero consigue mantener la intriga, incluso mostrando desde el principio la identidad del asesino. Lo que importa no es tanto quién es ni cómo lo hizo, sino más bien cómo se desarrolla la investigación. El personaje del policía me ha gustado mucho, y ya he visto que hay otras dos novelas con él como protagonista, así que no he sido la única. No tengo muy claro de dónde va a sacar más casos que resolver un policía retirado, siempre me parecen un poco cansinos los personajes tipo Jessica Fletcher, que van encontrando a su paso un reguero de cadáveres que parecen existir, o más bien dejar de hacerlo, con la única finalidad de que puedan lucir sus habilidades detectivescas. Pero quien sabe, tal vez me anime a leerlos.