“A Monster Calls”, de Patrick Ness

monster-callsAunque esta novelita se está poniendo de moda ahora por la película de Bayona, yo ya lo leí hace un par de meses. Es verdad, tengo el blog abandonado, a ver si me pongo las pilas y consigo ponerme al día con los libros atrasados.

Empezando por este. Es una novela corta, destinada a un público juvenil, y que pretende enseñar a los niños a lidiar con una situación realmente dura. Porque el protagonista, Conor O’Malley, de 13 años, está pasando por el peor trance de su vida: su madre está enferma de cáncer y tras muchos meses de tratamiento parece que se le acaban las opciones. Si a esto le añadimos sus constantes pesadillas, un poco de bullying en el colegio, la sensación de que su mejor amiga lo ha traicionado y la indiferencia de su padre, que ha formado una nueva familia en otro país y le deja claro que no habrá sitio para él, en la vida de Conor no hay nada que le proporcione ni una pizca de alegría.

Así que cuando un monstruo en forma de árbol centenario empieza a aparecer por las noches, Conor le deja claro que no le da miedo. Ya hay demasiados horrores en sus días como para que un monstruo nocturno lo asuste.

El monstruo le anuncia que volverá cada noche para contarle tres historias, parábolas extrañas y sorprendentes, y que después Conor tendrá que contarle su historia, o ser devorado. Y esa historia es la que Conor no quiere afrontar, pues es el mayor terror de su vida.

Por una parte es una historia fácil, puesto que es muy sencillo conmover al lector con una situación tan dramática. La sensación de soledad y desamparo de Conor es tristísima, obviamente. Quiero pensar bien, y suponer que este libro más que sacar la lágrima fácil lo que pretende es darle a otros niños en situaciones parecidas las herramientas para superarlas. Decirles que es normal sentirse triste y asustado y desamparado, e incluso enfadado, por la injusticia de una tragedia así, y que con el tiempo, aunque no lo parezca, el dolor pasará. Por otro lado, afortunadamente no hay tantísimos niños que pierdan a sus padres, y supongo que el autor quiere vender este libro a tantos lectores como pueda. Tampoco voy a crititarlo por eso, que es muy lícito.

Si bien a veces me pareció un poquiiiiiito cursilón, y excesivo en la acumulación de desgracias, en el fondo es una historia positiva, y si enseña a los niños a sentir empatía por los demás, ya será una gran cosa.

“El cuento de la criada”, de Margaret Atwood

criadaHace poco la siguiente cita de Margaret Atwood: “‘¿Por qué los hombres se siente amenazados por las mujeres?’, le pregunté a un amigo mío. ‘Tienen miedo de que las mujeres se rían de ellos’, dijo. Entonces le pregunté a unas estudiantes de una de mis clases de poesía, ‘¿Por qué las mujeres se sienten amenazadas por los hombres?’ ‘Tienen miedo de que las maten’, contestaron.”

Habrá quien piense que es una exagerada y una feminista radical (como si pudiera haber feminismo moderado, qué inutilidad), pero yo pensé que tenía que leer alguna de sus novelas de inmediato. Me decidí por El cuento de la criada, considerada una de sus novelas más importantes. Se trata de una distopía en la que, tras una catástrofe nuclear que ha reducido la fertilidad al mínimo, en los EEUU se ha instaurado una teocracia que ha quitado todos sus derechos a las mujeres, que pasan a ser propiedad del Estado. Además, siguiendo la historia bíblica de Sara y Agar, las mujeres fértiles son entregadas a los hombres de más alto rango, afines al gobierno, para darles hijos, que les serán arrebatados para que los críen esos hombres con sus esposas legítimas y estériles.

La historia la narra una de estas mujeres, que cuenta su experiencia en casa de un comandante del ejército, mientras va recordando su vida anterior, con su marido y su hija. Cuenta el terror de ser considerada una traidora y enviada a trabajar a una de las zonas contaminadas, llevando una vida aún peor que someterse una vez al mes a la violación por parte de su señor, y va recordando el adoctrinamiento que sufrieron ella y otras como ella a manos de las tías, mujeres mayores encargadas de enseñarles esta nueva virtud extrema.

Varias veces estuve a punto de dejar esta lectura. No porque no me gustara el tema, sino porque ya en el primer capítulo se narra la muerte de un bebé, nacido con malformaciones, cosa que encontré muy desagradable. Ya lo sé, me he vuelto una floja desde que tengo un bebé propio, qué se le va a hacer. Tampoco me gusta leer sobre violaciones, me da mucho repelús. Y el terrible machismo de toda la historia me ha cabreado hasta ponerme de los nervios. Una de las partes que más rabia me dio fue cuando el comandante se pone a recordar con nostalgia tiempos pasados, pero dice que querían hacer que todo fuera mejor, pero que nunca las cosas pueden ser mejor para todos.

O sea, que vamos a pisotear al 50% de la población para que los varones estén contentos. Y lo peor es que hay muchos que piensan así en realidad. Ayer mismo en una conversación con alguien del trabajo, me decía que hay profesiones en las que cree que los hombres están más capacitados por su físico, pero que si una mujer es mejor, le parece bien que le den el empleo. ¡Pues no tiene que ser mejor! Solo tiene que ser lo suficientemente buena, que es lo que se le exige a un hombre para el puesto.

Supongo que para algunos hombres es otra forma de hacer el ridículo, que una mujer sea mejor que ellos en algo.

Pero volviendo a la novela, a pesar de los momentos desagradables y de lo opresivo de la historia, me ha hecho seguir leyendo hasta el final. Porque esta fantasía perversa está muy cerca de la realidad de muchos países.

“Mr Mercedes”, de Stephen King

mrmercedesCuando vi este libro en las librerías recordé Christine, y pensé que Stephen King había empezado a repetirse al fin. Me imaginé que se trataba de otro libro en el que el coche es malvado y no se sabe por qué. Pero me equivocaba: no es el coche el que es malvado, sino su conductor, y se nos explica con detalle cómo se ha convertido en un monstruo, en una serie de flash-backs de su infancia que ponen los pelos de punta.

Mr. Mercedes es el apodo que le pone la prensa al hombre que, una mañana temprano, lanza un coche (adivinad la marca) contra un grupo de gente que está haciendo cola para presentarse a una oferta de trabajo, provocando una masacre. El tipo consigue huir, y unos meses más tarde el policía que llevó el caso, recién jubilado y muy deprimido, recibe una carta que parece ser del asesino, que intenta darle el último empujoncito hacia el suicidio.

La historia va saltando de punto de vista entre el policía, Bill Hodges, y el asesino, que está preparando su próximo golpe. Y Stephen King sigue siendo el maestro de lo macabro que siempre ha sido. Hay una escena en la que describe la muerte de un niño que casi me hizo cerrar el libro y dejarlo ahí, de pura grima y angustia que me estaba dando. Pero seguí leyendo, para ver cómo Hodges va descubriendo la maldad sin límites del asesino y cómo atrapa por fin a su hombre.

No es, ni de lejos, la mejor novela de Stephen King, parece más bien un episodio de Mentes Criminales. Pero consigue mantener la intriga, incluso mostrando desde el principio la identidad del asesino. Lo que importa no es tanto quién es ni cómo lo hizo, sino más bien cómo se desarrolla la investigación. El personaje del policía me ha gustado mucho, y ya he visto que hay otras dos novelas con él como protagonista, así que no he sido la única. No tengo muy claro de dónde va a sacar más casos que resolver un policía retirado, siempre me parecen un poco cansinos los personajes tipo Jessica Fletcher, que van encontrando a su paso un reguero de cadáveres que parecen existir, o más bien dejar de hacerlo, con la única finalidad de que puedan lucir sus habilidades detectivescas. Pero quien sabe, tal vez me anime a leerlos.

“La saga de los Vor”, de Lois McMaster Bujold

apprenticeDurante los últimos meses, más o menos desde la primavera, he estado leyendo las novelas de esta saga de ópera especial tan divertida. No todos, claro, solo ocho de los 15 que se han publicado hasta ahora, desde Fragmentos de Honor hasta Cetaganda, y por riguroso orden de publicación. Seguir la cronología interna de la saga, cuando no fueron escritos en ese orden, es lisa y llanamente hacer trampa.

Para quien no los conozca, estos libros narran las aventuras de los Vorkosigan, una familia de la nobleza de su planeta natal, Barrayar. Siempre metidos en intrigas políticas debido a su posición, los Vorkosigan valoran su honor por encima de todo, y consideran su deber servir a Barrayar entrando en el ejército. Así que las malformaciones que sufre Miles antes de nacer debido a un atentado con veneno contra sus padres resultan ser una dura prueba. Miles es el colmo de la inventiva y la cara dura, y sus aventuras me resultan enormemente divertidas. Miles solo tiene una marcha: hacia adelante. Y si resulta que lo que se abre a sus pies es un precipicio, se limita a acelerar, a ver si por casualidad cae del otro lado.

barrayarNo todos los libros tienen a Miles como protagonista, algunos se centran en sus padres, y resultan también de lo más entretenidos. Son personajes complejos y carismáticos, y sobre todo, adultos. Nada de chorradas de romance ñoño, machista y estúpido tipo Crepúsculo, afortunadamente. No es de extrañar que su único hijo sea el loco con más inventiva de la galaxia.

Si tuviera que elegir un favorito de toda la serie me resultaría muy difícil. Tal vez Fragmentos de honor, que fue el primero que leí, o Barrayar, con Cordelia en modo mamá leona, o el divertidísimo Cetaganda, ayudando al enemigo. Me encantan, y estoy segura de que volveré a leerlos de nuevo.

 

“Ni rabietas ni conflictos”, de Rosa Jové

Cachorro humano

ni rabietasHace unos días comenté que el Cachorro ya ha empezado a tener rabietas cuando no se sale con la suya, e inmediatamente una de mis amigas 2.0 del grupo de Whatsapp de madres, todas primerizas, que compartimos consejos y experiencias, acudió al rescate y me recomendó este libro.

El libro da una serie de estrategias para hacer frente a las rabietas, según la edad del niño, en tres etapas que van desde el nacimiento hasta los 12 años, aunque se considera que las rabietas suelen empezar hacia los 18 meses. Así que ya vi enseguida que la autora también piensa que empezar antes del año es un poco precoz…

Aunque no da ninguna receta mágica para hacer desaparecer los berrinches (lástima), sí que explica claramente lo que no se debe hacer nunca: pegar o castigar al niño. No se pega porque está mal, ni a un adulto ni mucho menos a…

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“Under Gemini”, de Rosamunde Pilcher

geminiVa a resultar que Rosamunde Pilcher tiene pocas novelas que merezcan realmente la pena, aparte de Los buscadores de conchas y El regreso. Y sin embargo nunca son desagradables de leer, siempre tienen algo, un tono, una especie de nostalgia del pasado que hace que incluso la historia más simple sea una lectura entretenida.

En esta ocasión la historia no es ni original: la joven Flora descubre que tiene una hermana gemela, Rose, que ha vivido siempre con su madre mientras ella lo hacía con su padre. E inmediatamente se inicia uno de esos despropósitos de suplantación de identidad que uno no se explica por qué lo intentan siquiera, ya que el cine y la literatura están llenos de argumentos así y nunca jamás consiguen sacar adelante el engaño. Está claro que los gemelos literarios no aprenden en cabeza ajena.

Y así es como la pobre Flora se ve embarcada en un viaje a Escocia con el ex-prometido de Rose, haciéndose pasar por ella para que la conozca la abuela enferma del chico. Quien por supuesto resulta ser una dama encantadora, lo que hace que Flora se sienta aún peor por el engaño, y para complicar más las cosas allí conoce a un guapo médico viudo…

Lo dicho, la trama no es original y en ocasiones es bastante cursilona. Lo que me gusta de esta novela, y de otras de esta autora, es su descripción de los lugares. La costa escocesa con su tiempo cambiante que hace que todo el mundo tenga botas de agua en la puerta incluso para los invitados, las fiestas a las que los hombres acuden con sus kilts y las viejas damas con las joyas de la familia, y todo en una época en la que no había Internet ni teléfonos móviles, y la gente ¡escribía cartas! ¡Y esperaban la respuesta durante varios días!

No es, ni de lejos, lo mejor que he leído este años, pero ha sido agradable. Como siempre.

 

“Bury Your Dead”, de Louise Penny

buryCon ésta ya van seis novelas del Inspector Jefe Gamache, el policía canadiense mesurado y compasivo que viene investigando los crímenes producidos en el pequeño pueblo de Three Pines. En esta ocasión, afortunadamente, no hay un nuevo cadáver en el tranquilo pueblecito, que los pobres estaban pasando una racha peor que en el Cabot Code de Jessica Fletcher. El Inspector está en Quebec, visitando a un viejo amigo mientras se recupera de las heridas recibidas en una operación policíaca, de la que poco a poco nos van contado detalles.

Pero parece que el Inspector se va encontrando mejor, o por lo menos recuperando la curiosidad, que es lo que hace que se involucre en la investigación cuando se descubre un cadáver en la Literary and Historical Society, el reducto anglófilo de la francófona Quebec. El asesinado es un famoso historiador obsesionado con encontrar el cuerpo del fundador de Quebec, Samuel Champlain. ¿Podría ser que estuviera en el sótano del local de la asociación inglesa?

El crimen sirve de excusa para hacer un repaso de la historia de la fundación de Quebec y para describir con detalle la ciudad. Siempre he dicho que soy friolera en exceso y que en mis especificaciones técnicas viene bien clarito que no funciono en temperaturas bajo cero. Pero la descripción de esta ciudad, en pleno invierno canadiense, con sus habitantes cubiertos de ropa hasta el punto de que es imposible distinguir una cara, es tan fascinante que tengo que decir que no me importaría visitarla. Incluso en invierno.

La resolución del asesinato se nos cuenta intercalada con la del secuestro del agente durante cuyo intento de rescate fue herido el Inspector y que lo ha dejado debilitado física y mentalmente, pero también con la reapertura de la investigación que parecía terminada en la novela anterior y que había enviado a la cárcel a su amigo Olivier. Alguna excusa había que buscar para volver a Three Pines, y si bien Gamache no se siente con fuerzas de salir de Quebec, envía a su fiel Beauvoir a comprobar que no han encarcelado al hombre equivocado.

Me sigue encantando esta serie. Los personajes son interesantes, la trama es entretenida, están bien escritas y siempre están llenas de detalles sobre la historia de Canadá, de la que no sé absolutamente nada. ¿Qué más se puede pedir?