“Odd Apocalypse”, de Dean Koontz

oddY con este van cinco libros de la serie de Odd Thomas, que cada vez se va volviendo más rara. Odd sigue vagando por California, yendo a donde su don magnético lo lleva, acompañado por la enigmática Annamaria y por sus dos perros, uno vivo y otro muerto. El tono de la historia continúa como en las dos anteriores, dando a entender que en algún momento nos van a explicar el significado de todo lo que está pasando, como si todo estuviera relacionado y hubiera un gran plan en alguna parte. Y mientras tanto pasan cosas raras, como en esta novela.

Odd y Annamaria son invitados por un magnate a pasar unos días en su mansión. Este es el tipo de cosas que le ocurren a Annamaria continuamente, la gente le ofrece ayuda de forma espontánea y sin saber muy bien por qué, incluso las malas personas, como parece ser este magnate.

Nada más llegar advierten cosas extrañas. Hay rejas en todas las ventanas, el personal de la casa es, por decirlo suavemente, antipático, y Odd experimenta un extraño suceso en el jardín en el que parece estar en dos líneas temporales a la vez.

Una vez más Odd resuelve el misterio de la casa, pero no el de su propia vida, que no parece avanzar ni pizca, al igual que en la novela anterior. Parecen libros de transición, en los que no se produce ningún avance ni en la trama ni en la historia personal de los protagonistas. Estoy deseando que Odd vuelva a su pueblo, o por lo menos que nos expliquen de una vez lo que está pasando, para poder pasar a otra cosa.

“Muerte y vida de Bobby Z”, de Don Winslow

bobbyEsta es la segunda novela de Don Winslow que leo, y hace ya cuatro años que leí la anterior. Si ha pasado tanto tiempo no es porque no me gustara, ni mucho menos, sino porque me pareció muy deprimente. La descripción que hace del mundo del narcotráfico entre México y los EEUU parece tan real y tan irremediable que le quita a uno toda esperanza de que algún día las cosas puedan cambiar.

Pero este libro, aunque también trata los mismos temas y tiene algunos momentos de gran crudeza, es mucho más ligero y divertido. Bobby Z es el gran capo de la droga en California, el Chico de Oro, surfista, guapo, al que todo le sale bien y la policía nunca pilla. Hasta que justo cuando por fin lo tienen y lo van a utilizar para intercambiarlo por un agente de la DEA, él va y se muere. Y ahí entra en juego Tim Kearney, un convicto de poca monta al que todo le sale mal, pero con una cualidad importante: es el vivo retrato de Bobby Z, justo lo que la DEA necesita para recuperar a su hombre. Sobre todo porque no les importa mucho lo que le pase después a Tim.

Es la perfecta comedia de enredo pero con asesinos a sangre fría, drogas y policías corruptos como protagonistas, para darle salero. Resulta que Tim es un ex-marine, así que consigue salir airoso de situaciones en las que Bruce Willis se echaría a llorar, al mismo tiempo que se liga a la chica y rescata al chiquillo de 6 años. Todo ello a un ritmo trepidante que hace que uno no pueda dejar de leer.

Y sí, tiene momentos muy duros, como cuando describe las actividades de los coyotes, los traficantes de seres humanos que pasan la frontera cargados de mexicanos aterrados, sin importarles mucho si cruzan vivos o muertos. Y tanto los narcos como los agentes de la DEA son unos seres humanos horribles, las dos caras de la misma moneda. Pero todo queda compensado con Tim, el perdedor por excelencia, pero que sabe qué es lo correcto, y lo hace.

Donde El poder del perro es deprimente de puro realista, Muerte y vida de Bobby Z es imposible tomársela en serio, de puro increíble.Pero es tan entretenida que la verdad, da igual.

“Las señoritas de escasos medios”, de Muriel Spark

murielEs terrible lo abandonado que tengo este blog, y no por falta de material, que tengo como media docena de libros leídos y sin comentar. O sea, que no es que no lea, sino que no escribo. A ver si me pongo las pilas y voy sacando de en medio el material atrasado, que esto es una vergüenza.

Uno de los libros que ya leí hace casi ¡dos meses! es esta joyita de Muriel Spark, una novela muy cortita ambientada en la primavera de 1945, la Segunda Guerra Mundial todavía activa en el Pacífico, pero ya terminada en Europa, y las chicas, todas jóvenes, trabajando en un ministerio u otro, por primera vez independientes, solteras, libres para hacer lo que quieran.

Las señoritas en cuestión viven en Londres, en un club para mujeres solteras, donde las estrictas normas no impiden que una chica “rápida” y un joven poeta anarquista con iniciativa (y acceso desde el edificio de al lado) tengan sus encuentros románticos en la azotea. Las chicas son casi todas de clase media, y bastante pobres, aunque tampoco es que hubiera mucho que comprar en aquella época de cartillas de razonamiento. Un mismo vestido de noche es utilizado por todas las chicas capaces de embutirse en él, a cuya propietaria le hacen ver que el prestarlo es casi un deber moral, y más si se trata de una cita importante.

Es una novela costumbrista muy divertida, aunque con un desenlace un tanto siniestro. Porque no todo es diversión y buena vida, ni el argumento del libro es frívolo, ni mucho menos. Incluso el vestido toma una gran importancia al final, siendo el centro de un comportamiento egoísta que es lo que lleva al joven anarquista a la conversión, y lo hace abandonar la poesía de protesta y convertirse en predicador.

Me ha gustado mucho, a pesar de que el tema religioso no me interesa nada, pero está muy bien contado.

Abandono: “La conexión”, de Sam Wells

Y con éste bato todos los récords, al abandonar tras leer sólo una página.

Este libro es el primero de una trilogía, Partials, en el que se describe un futuro no muy lejano, asolado por la guerra y sobre todo por la enfermedad. Un extraño virus hace que todos los bebés que nacen mueren a las pocas horas.

Y ahí está el problema, debo estar floja porque no tengo ni pizca de ganas de leer sobre bebés muertos. Tal vez cuando el Cachorro sea más grande me lo pueda tomar con más ecuanimidad, pero ahora mismo, paso.

“El pollo Pepe”, de Nick Denchfield

Cachorro humano

pepeDe todos los cuentos que tiene el Cachorro, El pollo Pepe es, sin ninguna duda, su favorito. En cuanto se lo enseño empieza a agitar brazos y piernas y se pone atacadito de la emoción.

Se trata de un libro con pop-ups, que nos cuenta en 4 páginas cómo se las ha apañado el pollo Pepe para crecer tanto. La respuesta no es una gran sorpresa: comiendo mucho.

Pero da igual la complejidad del mensaje, el Cachorro se lo pasa en grande viendo la barrigota del pollo Pepe sobresalir de la página. En la guardería del Cachorro lo leen varias veces al día, en castellano y en inglés, para enorme regocijo de la concurrencia que no se cansa nunca.

Es un cuento que se puede leer a bebés muy chiquitos, pero que también les gusta de más grandecitos: la niña de mi prima tiene año y medio y también es su…

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“This Is Where It Ends”, de Marieke Nijkamp

endsNo sé si es  que ya estoy mayor para aguantar rollos de angustia adolescente o simplemente es que este libro es muy malo. Porque se supone que va a dar una visión de lo que le pasa por la mente a los involucrados en un tiroteo en un instituto, tanto a las víctimas como al asesino, pero en realidad es una historia simplista y medio boba. El asesino se lía a tiros porque es malo malísimo, y el resto de chicos son unos santos que casi caminan sin tocar el suelo.

La narración va saltando de punto de vista entre cuatro de los alumnos del instituto en el que tiene lugar el tiroteo. Uno de ellos es la hermana del tirador, lo que debería dar una pista muy buena de los motivos para la masacre, pero es todo tan absurdo que hasta da grima. Porque por lo poco que yo sé de estos temas, suelen ser chicos que han pasado por años de abusos por parte de sus compañeros, que se han sentido completamente aislados y que sienten un inmenso resentimiento. En este caso el resentimiento está ahí, incluso hay algún flashback en el que el chico es agredido por otro compañero. Pero es que se lo merecía. Porque no basta con que el chico sea un marginado y un asesino en potencia, además es un violador, y si molesta a una chica no parece descabellado que su hermano la defienda.

Me da la impresión de que la autora se metió en un tema que sobrepasaba y mucho sus habilidades como escritora, y disimuló sus carencias metiendo estereotipos. ¡Si hasta hay un minusválido y una pareja de lesbianas! No falta de nada, salvo un poquito de apariencia de verosimilitud. Ha sido una pérdida de tiempo que pretendía sacar la lágrima fácil, y ni eso consigue.

Día del libro

Cachorro humano

Ayer fue el primer Día del Libro del Cachorro, y qué mejor forma de celebrarlo que irnos a una librería a comprar un cuento para él. Éste fue el elegido:

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“El monstruo de colores” es un cuento en el que una niña le explica a un monstruito confuso cuales son las emociones y como distinguirlas. Cada emoción tiene un color y la niña ayuda al monstruo a identificarlas y ordenarlas en frascos.

Creo que es importante que los niños aprendan las palabras adecuadas para cada sentimiento y que así sean capaces de explicarse. ¿Cómo va a decirte un niño que tiene miedo o está triste si no conoce la palabra para denominar esas emociones? Así que en ese sentido este libro me parece una herramienta muy útil. Además tiene unos dibujos grandes y llamativos que parecen saltar de las páginas.

Al Cachorro le ha gustado mucho, o eso creo, porque aún sigue mostrando…

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