“Before the Fall”, de Noah Hawley

fallUn avión privado con diez personas a bordo se estrella a los pocos minutos de despegar de Martha’s Vineyard, y solo dos pasajeros sobreviven al impacto: un pintor que ha visto días mejores y el hijo de cuatro años del dueño del avión, automáticamente convertido en rico heredero.

La historia se va desarrollando en dos líneas temporales, una que arranca con el accidente y la agotadora travesía a nado del pintor con el niño a cuestas, y continúa con la investigación, y la otra que en sucesivos flashbacks va dándonos los detalles de los demás personajes, incluida la tripulación, y en donde pueden estar las pistas que expliquen lo que ha pasado.

Se trata de un thriller de los de toda la vida, un quién-a-sido que va pasando de sospechoso en sospechoso y en el que nuestro héroe lo es de verdad, aunque no tardará en verse arrastrado por el fango por la prensa amarilla. ¿Quién es ese pintor, y qué hacía en el avión de un multimillonario? Si no se deja entrevistar, si no aprovecha la fama que le brindan, debe ser que oculta algo, porque es inconcebible que alguien no quiera salir en la televisión. A los medios sensacionalistas les da igual que haya nadado durante horas cargando con un niño pequeño, parece que nada irrita más a la gente cínica que alguien que no es un hipócrita.

La novela se desarrolla a un ritmo rápido, pero con tiempo para desarrollar la relación del pintor con el niño, traumatizado por haber perdido a su familia, y también para dar una imagen de la prensa no muy agradable pero que no creo que resulte sorprendente para nadie. Antes una persona hacía algo admirable y eso lo llevaba a la fama y los medios de comunicación. Hoy en día una persona sale en los medios y adquiere fama, y eso parece que lo hace digno de admiración. Penoso.

 

En cuanto al final, que no voy a contar aquí, por supuesto, porque sería un spoiler de la peor especie, no sé si me ha gustado o no. Y esto se debe a que es igual a un hecho real que ocurrió poco antes de publicarse esta novela (me tomé la molestia de comprobar las fechas). Así que no sé si el autor lo copió para aprovechar el tirón o se le ocurrió a él y ya lo tenía escrito cuando sucedió el hecho real. ¿Cuánto tiempo se tarda en editar un libro, una vez que el autor entrega el manuscrito? ¿Semanas, meses? Ni idea. Pero a mí me da un poco de rabia porque en un caso sería un escritor de lo más original y en el otro simplemente un simple aprovechado. Me parece que nunca lo sabré.

Por cierto, este fue el primer libro que leí este año, el retraso que llevo con los posts es una vergüenza. ¡A ver si consigo ponerme al día de una vez!

Anuncios

“Brother Odd”, de Dean Koontz

Brother_OddEl pobre Odd ya no puede más. Está harto de tener que prevenir catástrofes y masacres y crímenes horrendos cuando la única información que tiene para hacerlo proviene de fantasmas mudos y extrañas apariciones de sombras siniestras. Así que se ha ido a un monasterio a hacer un retiro espiritual, un lugar apartado en las montañas de California donde los monjes y monjas llevan un colegio para niños discapacitados. Sin más contacto con su vida anterior que el fantasma de Elvis Prestley, lleva varios meses de tranquilidad, preparando tortitas para el desayuno de los domingos.

Pero nada dura en esta vida, así que la tranquilidad se acaba cuando Odd empieza a ver los extraños bodachs que presagian las muertes en masa rondando a los niños del colegio. En un par de días algo horrible va a pasarles a esos niños, y Odd es el único que puede evitarlo.

El desenlace de la historia resulta un pelín apresurado y MUY improbable, pero la verdad es que eso da igual. No es más que una excusa para pasar otro rato con un personaje que me gusta. Odd es un chico majo, con sentido del humor a pesar de todo lo que le pasa, y siempre tengo ganas de que las cosas le vayan bien. Sí que he echado de menos a los secundarios habituales, totalmente ausentes en esta historia ya que no transcurre en su pueblo, aunque hay interacción de sobra con personajes nuevos. Espero que vuelvan pronto, aunque el final de la novela llega con Odd todavía lejos de casa, una cosa muy misteriosa que me ha dado ganas de empezar el siguiente libro de inmediato.

No tengo muy claro a dónde pretende llegar esta serie, ni siquiera si va a tener algún sentido. Pero me entretiene un montón y se lee muy rápido, ha sido un buen contrapunto tras el tomazo de REAMDE.

“REAMDE”, de Neal Stephenson

reamdeUno de los pocos inconvenientes de leer ebooks es que no se sabe el número de páginas que tiene el libro. Es cierto que los Kindle dan un número de “posiciones”, pero es tan elevado que despista, y de todas formas, aunque se puede buscar cuántas páginas tiene la edición en papel no es lo mismo que sentir el peso del libro en la mano cuando se trata de un tomazo.

Es el caso de esta novela de Neal Stephenson, de más de 1000 páginas, y además de las densas. En esta ocasión no es ciencia-ficción, sino un thriller moderno con espías, yihadistas, la mafia rusa y hackers chinos. Stephenson es un maestro de lo que llaman el infodump, es decir, el exceso de información. Da todo lujo de detalles ya sea sobre el funcionamiento de la pistola Makarov rusa o sobre cómo se prepara un plan de vuelo, o sobre el proceso de marketing de un MMORPG (Massively Multiplayer Online Role-Playing Game). ¡Es como Dickens pero con Internet! Por eso me encanta.

La protagonista de la novela es Zula, una joven informática cuyo tío es el creador del MMORPG de moda, un mundo virtual en el que muchos de los personajes de esta historia pasan horas y horas. El novio de Zula, Peter, experto en seguridad informática, acaba de venderle unos números de tarjetas de crédito a la mafia rusa, pero al hacerlo inadvertidamente los infecta con el virus REAMDE (la palabra juega con el nombre de los archivos README). Esto provoca el secuestro de Peter y Zula, y una serie de viajes para localizar al hacker creador del virus. ¡Y eso es solo el principio!

En esta historia todos quieren rescatar a Zula, no solo su tío guay, sino algunos de los hombres a sueldo de los rusos y varios personajes a los que apenas conoce. Al principio esto me fastidiaba un poco, porque es verdad que la chica es maja e intenta hacer siempre lo correcto, incluso poniéndose ella en peligro, pero me parecía exagerado que la vendedora de té a la que acababa de conocer estuviera dispuesta a arriesgar su vida por ella. Sin embargo con el transcurso de la historia me di cuenta de que tenía sentido. ¡Es un videojuego! Zula es la princesa a la que hay que rescatar como sea, no importa nada más. ¿Por qué Mario y Luigi tienen tanto empeño en rescatar a la Princesa Peach? ¡Da igual! Es el objetivo del juego y punto.

Por suerte Zula no es una Princesa Peach, pasiva y sosa, esperando a que vengan a rescatarla, sino que hace todo lo que puede por rescatarse sola. Durante estas 1000 páginas de acción solo interrumpida para explicar cómo se establece la tapadera de un agente del MI6, incluir una descripción completa de los barcos de pesca de bajura chinos y otros temas igual de interesantes, Zula planea y pelea, y cuando todos los jugadores convergen en el mismo punto para el enfrentamiento final, ella también hace su parte.

Me encanta Neal Stephenson y sus personajes, ya sean refugiadas de Eritrea adoptadas en Iowa, repartidores de pizza cyberpunk o el mismísimo Alan Turing. Pero sus libros no son de lectura rápida, así que a ver cuando encuentro un hueco para la Trilogía Barroca.