“The Curious World of Calpurnia Tate”, de Jacqueline Kelly

La vida de Calpurnia Tate sigue discurriendo de forma bastante parecida a como la habíamos dejado en The Evolution of Calpurnia Tate. Su madre sigue empeñada en convertirla en una señorita a fuerza de clases de cocina y prácticas de piano, y ella sigue empleando todo su tiempo libre en explorar la naturaleza en compañía de su abuelo.

Pero dos novedades llegan a su vida debido al terrible huracán que arrasa la ciudad de Galveston: una prima a la que acogen en su casa y que tiene ideas muy claras sobre el trabajo femenino, y un veterinario que se establece en el pueblo dándole a Calpurnia una salida para su vocación.

En este segundo libro no hay una trama concreta sino más bien una descripción del día a día de la familia Tate. Travis, uno de los hermanos menores de Calpurnia, siempre está recogiendo animalitos perdidos, y muestra interés también por ser veterinario, pero tiene un pequeño inconveniente: no soporta ver sangre. Sin embargo su familia se toma en serio sus aspiraciones, mientras que las de la mucho más capaz Calpurnia son ignoradas e incluso ridiculizadas. ¿Para qué querría una chica estudiar o, peor aún, trabajar? ¡Y por dinero! Una ordinariez.

Calpurnia se siente aislada de casi toda su familia y aunque muchas veces se desanima, no se rinde. Dan ganas de viajar al pasado para decirle que las cosas van a mejorar. Que están lejos de ser perfectas, que sigue sin ser justo, pero que seguimos mejorando.

Por ahora no hay más libros de esta serie, aunque sí una serie de cuentos ilustrados para niños más chicos que tiene muy buena pinta. Ojalá la autora no abandone la serie porque me encantaría ver crecer a Calpurnia.

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“A Corner of White”, de Jaclyn Moriarty

Hace poco leí este artículo sobre las 50 mejores novelas fantásticas de este siglo, y como me encantan esa clase de listas me apunté un montón de futuras lecturas, entre ellas esta novela juvenil. Los protagonistas son dos chicos de 15 años: Madeleine, en Cambridge, vive con su madre de forma bastante precaria después de que ambas abandonaran a su padre millonario; Elliot también ha perdido a su padre, pero él vive en el mundo de Cello, un universo paralelo en el que los Colores atacan periódicamente a la gente. Una pequeña ranura entre los dos mundos permite a los chicos comunicarse por carta, como dos extraños amigos por correspondencia.

Cada capítulo está narrado desde el punto de vista de uno de los chicos, alternando ambos mundos, y al principio incluye una cita de una guía turística de Cello, lo que ayuda a explicar sus peculiaridades sin interrumpir la narración. La autora hace también una cosa muy inteligente, que es que en Cello son conscientes de la existencia de nuestro mundo, por lo que Elliot no necesita muchas explicaciones que resultarían totalmente innecesarias para el lector. Así que Madeleine solo tiene que contarle las particularidades de su propia vida. Y así, lo que en principio parece simplemente la historia de dos chicos infelices contándose sus problemas se va desarrollando en una trama que implica a los dos mundos, con intrigas políticas, secuestros y conspiraciones.

Es una historia muy original, sobre todo la parte de los Colores de Cello, una especie de vientos que atacan a la población de diversas maneras, pudiendo llegar a matarlos, y para los que la única protección es resguardarse bajo techo. Es uno de estos ataques el que se supone responsable de la desaparición del padre de Elliot.

La novela es bastante lenta en arrancar y no es hasta el final que se ve la relación entre las dos tramas argumentales, pero claro, es la primera de una serie de tres. Ya tengo el segundo preparado en mi Kindle.

“The Evolution of Calpurnia Tate”, de Jaqueline Kelly

Calpurnia Virginia Tate tiene 11 años y seis hermanos varones, y no tiene ningún interés por las tareas domésticas que su madre intenta enseñarle. Ella prefiere leer y estudiar la naturaleza a coser o cocinar, tareas para las que además está muy poco dotada. Es inteligente y su curiosidad no tiene límites, pero su historia se desarrolla en 1899, así que las probabilidades de que una chica tejana de buena familia pueda dedicarse a algo que no sea casarse bien y llevar su casa son más bien escasas. En realidad es algo que ella ni se había planteado hasta que ese verano se atreve a acudir a su abuelo con una pregunta: ¿por qué los saltamontes amarillos son más grandes que los verdes? Su abuelo no le da una respuesta, sino que la desafía a que lo averigüe por sí misma, y así es como Calpurnia descubre que es capaz de hacerlo.

Su abuelo es una figura formidable, un caballero distante para sus nietos, miembro de la National Geographic Society y una fuente inagotable de información científica para quien pudiera estar interesado en preguntar. Calpurnia pregunta y sigue preguntando da nueva respuesta despierta más preguntas, pero la más importante de todas es, ¿por qué su familia considera que ella vale menos que sus hermanos?

La madre de Calpurnia es un personaje trágico, una dama sureña que consigue superar sus días a base de tónicos (copazos elegantes), cuyos intentos de conectar con su única hija son un completo fracaso. Y es que su hija ve la vida que ella lleva como la peor de las monotonías.

“My mother’s life was a never-ending round of maintenance. Not one single thing did she ever achieve but that it had to be done all over again, one day or one week or one season later. Oh, the monotony.”

Calpurnia no tiene aún claro lo que quiere hacer de su vida, pero sí que está segura de lo que no quiere, y aprender a coser y a cocinar no entra en sus planes. Pero por ahora lo único que puede hacer es robar la mayor cantidad de tiempo posible a sus obligaciones para dedicarlo a pasarlo junto a su abuelo.

Es una novela preciosa pero tan descorazonadora… Porque su protagonista no se enfrenta a una aventura o un simple obstáculo, sino a todo un mundo lleno de convenciones y prejuicios, y por más que ella se empeñe e incluso aunque consiga dedicar su vida a la Ciencia como ella pretende, cualquiera puede darse cuenta de la cantidad de problemas y obstáculos a los que se tendrá que enfrentar, simplemente por haber nacido niña. No quiero contar ningún spoiler, pero hay un momento ya llegando al final del libro en el que Calpurnia cree, por un instante, que sus padres la han comprendido, y su desilusión al darse cuenta de que no es así es tan grande que dan ganas de llorar.

Cualquiera que tenga una niña en su familia a la que le guste leer, que no dude en regalarse este libro. Acertará seguro.

“A Great Reckoning”, de Louise Penny

El Inspector Jefe Gamache, que ya había dejado de ser Inspector Jefe en la anterior novela de la serie, The Nature of the Beast. Pero el retiro no es aceptable para alguien tan responsable y que tanto se ha esforzado por limpiar la Sûreté du Quebec. Su nuevo destino es la Academia que forma a los jóvenes policías, de la que últimamente estaban saliendo un montón de matones. Allí quedan algunos de los elementos más corruptos, y más corruptores, de la policía, y Gamache está decidido a erradicarlos por completo, y de paso a intentar rescatar a todos los alumnos que pueda de la cultura de abuso a la que los han acostumbrado.

Gamache hace una apuesta arriesgada, despidiendo a algunos profesores pero conservando a algunos de los peores, en un intento de desenterrar de una vez por todas los restos de la trama que infectaba a toda la institución. Y la apuesta parece torcerse cuando uno de esos profesores aparece asesinado en la misma Academia, siendo Gamache uno de los sospechosos.

Una trama complejísima en la que acompañan los excéntricos personajes de Three Pines junto con un montón de nuevas incorporaciones, como la extraña cadete Amelia Choquet, cuyo pasado alberga un importante secreto.

Normalmente cuando leo en inglés no me detengo a buscar las palabras que no conozco, si por el contexto creo que entiendo el significado sigo adelante y sólo acudo al diccionario si vuelvo a encontrar esa palabra y me doy cuenta de que no significa lo que yo creía. Pero en este caso empecé el libro buscando el significado de reckoning, que habitualmente es cálculo, estimación, pero que también puede tener el significado de ajuste de cuentas. Y eso es esta historia, el ajuste final a toda la trama desarrollada durante las 11 novelas anteriores, pero donde uno espera venganza lo que hay es perdón y comprensión. Es emocionante, inteligente y, sobre todo, amable, como lo es el propio Gamache.

“The Bear and the Nightingale”, de Katherine Arden

A esta novela llegué por recomendación de Goodreads, y hay que ver qué bien me conocen porque es el libro que más me ha gustado el año pasado, me ha encantado. Se trata de un cuento de hadas del folklore tradicional ruso y al mismo tiempo una historia llena de realismo, que describe a la perfección la dureza, el frío y el hambre de los largos meses de invierno.

Vasilisa vive salvaje y feliz en las tierras de su padre, junto a los bosques inexplorados de Rusia. Ella es la única en su casa que es capaz de ver a los espíritus del bosque y el hogar, pero aún así todos en la aldea les dejan pequeñas ofrendas para que los ayuden en los tiempos difíciles. Pero las cosas cambian cuando su padre vuelve a casarse y con su nueva esposa llega también un nuevo sacerdote, que pretende erradicar de una vez por todas las viejas supersticiones.

Como no sé nada de la mitología rusa salvo lo poquito que he leído sobre Baba Yaga, todos estos cuentos preciosos que forman parte de esta historia me han resultado de lo más exótico. El espíritu del hogar que vive en lo más profundo del horno y los mantiene calientes en invierno, la malvada ninfa del lago que se muestra a los incautos para arrastrarlos bajo el agua cuando se quedan fascinados mirándola, y sobre todo ese Oso terrorífico que parece capaz de devorar al pueblo entero; Vasilisa sabe que todos son necesarios para que su gente pueda sobrevivir al invierno y se desespera al verlos desaparecer uno a uno. Pero lo peor está por llegar cuando Morozco, el Rey del Invierno, se encapricha de Vasilisa, los espíritus están demasiado debilitados como para ayudarla y parece que podría ser el fin de todo el pueblo.

Es un libro maravilloso de principio a fin. Las leyendas rusas son preciosas y crean una atmósfera en la que los personajes se desenvuelven como si también fueran espíritus legendarios. Lo he leído en apenas un par de días, aunque el ritmo con el que se desarrolla la acción no es muy rápido pero es tan bonito que en realidad uno no tiene prisa por avanzar demasiado. Es el primero de una trilogía y estoy deseando empezar el siguiente.

“Spoonbenders”, de Daryl Gregory

Las tres generaciones de la familia Telemachus se reúnen bajo un mismo techo cuando Irene se ve obligada a volver a casa de su padre, acompañada de su hijo de 14 años Matty. Irene ha perdido su trabajo y la culpa es de su capacidad para saber si alguien dice la verdad o miente, porque los Telemachus no son una familia normal, sino que la mayoría de sus miembros tienen poderes mentales. Irene es el detector de mentiras, su hermano Frankie era el telequinético que movía cosas con la mente, y el pequeño Buddy era el niño que predecía el futuro, aunque casi no ha vuelto a hablar desde la muerte de su madre, cuando era pequeño. Nadie dice en voz alta lo que pueden hacer las gemelas de Frankie, pero todo el mundo toma medidas anti-incendios donde quiera que estén las niñas. Y la matriarca, la gran Maureen, era la que tenía mayores capacidades, y parece que Matty puede haberlas heredado.

Por último queda el gran Teddy Telemachus, el estafador y creador del mito familiar. Él, el más escéptico de los hombres, es el primero en darse cuenta de que Maureen es una auténtica vidente, y juntos ponen en marcha un espectáculo con el que está seguro de que se harán ricos.

La historia se desarrolla en 1995, cuando Matty descubre su capacidad para salir de su cuerpo y desplazarse a voluntad. Por desgracia es algo que solo consigue hacer cuando está excitado o drogado, así que no puede ni hablar del tema con su madre, quien se daría cuenta de inmediato de que oculta algo. Es a su tío Frankie a quien acude, y no es una idea muy sabia ya que éste se ha endeudado con la mafia y pretende aprovecharse de los poderes del chico para solucionar sus problemas. Por otra parte el tío Buddy tiene un comportamiento cada vez más extraño y parece decidido a desmantelar la casa habitación por habitación.

Todo esto está salpicado de flashbacks para explicar la historia de la familia cuando eran Los Asombrosos Telemachus y acudían a programas de televisión a mostrar sus poderes. Cuando Maureen estaba viva y Buddy estaba cuerdo y Frankie tenía confianza y Teddy no se sentía solo.

Es una novela a ratos triste, a ratos cómica hasta provocar la carcajada. Me ha entretenido muchísimo, y me ha encantado ver como, a medida que avanzaba, todas las locuras de los distintos miembros de la familia van convergiendo hacia un final apoteósico. Me lo he pasado en grande.

“How the Light Gets In”, de Louise Penny

¿He dicho ya cuánto me gusta la serie de Louise Penny sobre el inspector Gamache? Pues por si no había quedado claro, me encanta. Me encantan los crímenes y cómo los resuelve, utilizando la lógica y sobre todo buscando los motivos del asesino. Me gustan los personajes, tanto los de la Sûreté como los habitantes del pueblo de Three Pines, con sus crímetes atroces cada cinco minutos, y me encantan las descripciones de los paisajes de Quebec. Del frío terrible del invierno, que es casi un personaje más en las novelas, y del brevísimo respiro del verano, y de la propia ciudad de Quebec, como una fortaleza en medio del hielo. ¿Será porque soy friolera, que me impresiona tanto?

Llega el invierno otra vez, y las cosas están cada vez peor para el Inspector Jefe. La mayoría de sus mejores agentes han sido trasladados a otros departamentos y Gamache está cada vez más aislado. Pero lo peor es su distanciamiento de su buen amigo Beauvoir, que en su estupor producido por las drogas está siendo utilizado para dañar a Gamache por el Superintendente Françoeur. Aun así Gamache no pierde nunca la compostura ni los modales, y se comporta siempre con tanta amabilidad que incluso consigue avergonzar a los zoquetes con los que han llenado su departamento. Y ahora un nuevo caso en Three Pines puede ser la clave que descubra toda la corrupción en la Sûreté y reivindique a Gamache, si la traición no acaba antes con él. Se trata de una mujer mayor, antigua paciente de Myrna, la psiquiatra-librera del pueblo, que debía ir a pasar con ella la Navidad y no aparece.

Gamache promete investigar qué le ha pasado, y pronto descubre que ha sido asesinada. Y descubre también su verdadera identidad: era la última superviviente de unas famosísimas quintillizas que habían tenido a todo Canadá encandilado. Esta historia se basa en un caso real, el de las quintillizas Dionne. Recuerdo que hace años vi una película sobre su historia, y cómo el Estado le había retirado la custodia a sus padres, unos simples campesinos, para beneficiarse de la fama de las niñas. Un espanto.

Qué nervios con esta novela, que parece que Gamache tiene las de perder y que por fin van a conseguir destruirlo. Menudo desenlace para la historia que se ha estado desarrollando durante estos nueve libros, me ha tenido en vilo de principio a fin. Estoy ya deseando leer el siguiente.