“Lady Susan”, de Jane Austen

Anoche me despertó un mosquito a la 1 de la mañana, que no sé qué hacía en mi habitación puesto que he puesto uno de esos anti-mosquitos que se enchufan y se supone que los espanta a todos. Pues se ve que los mosquitos africanos pasan de semejantes sutilezas, y como me desvelé me puse a leer, y me leí Lady Susan entero.

No es una gran hazaña, porque a diferencia de otras novelas de Austen, esta es muy cortita. Ya la había leído hace muchos años, pero había olvidado lo divertida y malvada que era.

La novela está escrita en forma epistolar, es el cruce de cartas entre un grupo bastante reducido. La protagonista es Lady Susan, una mujer de gran belleza e inteligencia que se acaba de quedar viuda hace pocos meses, y decide ir a pasar una temporada a casa de su cuñado, para espanto de la esposa de éste. Lady Susan había estado pasando una temporada en casa de sus amigos los Manwaring, pero tiene que abandonarla debido a que ha estado flirteando al mismo tiempo con Mr. Manwaring y con el joven pretendiente de la sobrina de este. Las cosas se han puesto feas, y en la casa de su cuñado la reciben con gran frialdad. Más aún cuando se ve que le ha echado el ojo al hermano de su cuñada. ¡No descansa nunca!

En defensa de Lady Susan tengo que decir que está en una posición muy difícil, ya que no tiene dinero ni posibilidades de conseguirlo como no sea a través del matrimonio. Solo tiene un interés, y es el propio, así que no se corta un pelo cuando le explica a su amiga sus maquinaciones para conservar un pretendiente, conseguir otro nuevo y deshacerse de un tercero para casarlo con su hija. Y esta es la parte que me da más pena, su desapego para con su hija, por quien no siente el menor afecto, tan solo pretende casarla con el hombre más rico a su alcance para librarse de ella.

Se cree que Jane Austen escribió esta novela cuando tenía 18 ó 19 años, y no puedo dejar de preguntarme de dónde sacaría las ideas para crear un personaje como Lady Susan. En aquella época no había televisón, el acceso a los libros tenía sus limitaciones, y el contacto social de una jovencita era muy limitado. ¿A quién podría haber conocido Austen que fuera una coqueta irredenta, capaz de conquistar al mismo tiempo a un hombre casado, a un joven ya prometido al que luego pretende casar con su hija, y al hermano de su cuñada? Si tal dama existió, debió de ser formidable.

Seguramente esta es la novela menos conocida de Jane Austen, pero yo recomiendo leerla. Es cortita y se la liquida uno en cualquier noche de insomnio sin el menor esfuerzo. Y es deliciosa en toda su maldad.