El rito


Me pregunto cómo habrán engañado a Sir Anthony Hopkins para hacer esta tontería de película. Puede que sea simplemente que el pobre tiene que comer, e interpretar a Shakespeare con gran talento y maestría no da para pagar la casa de la playa… Desde luego no ha elegido este guión por lo que aporta al Séptimo Arte.

La cosa va de exorcismos. El protagonista es un joven seminarista al que se le viene abajo su plan de estudiar gratis a costa del seminario para luego renunciar a ordenarse, porque la Santa Madre Iglesia ya se las sabe todas, y le comunican que puede largarse cuando quiera, pero que tiene que devolver el dinero de su beca. Para ver si recupera la vocación, que en realidad nunca tuvo, lo envían a dar un curso sobre exorcismos a Roma. Y allí está Anthony Hopkins, campechano, majete, y que expulsa a Satanás de los cuerpos ajenos como si nada.

Todavía no he visto ninguna película en la que un personaje que manifieste al principio su falta de fe religiosa no la recupere antes del minuto 90. Claro que en este caso al pobre chico no le queda más remedio, al verse cara a cara con el demonio se pone a rezar como un loco. En lugar de buscar a un médico que le recete unos anti-psicóticos, pero bueno, allá cada cual con su salud mental…

Aparte de la memez de argumento hubo dos cosas en particular que no me gustaron. Una fue la música, demasiado evidente, todo el rato sonando como si de pronto fuese a salir un macho cabrío de detrás de cualquier puerta. Y la segunda es una manía mía, y es que no puedo soportar a los contorsionistas. Por algún motivo que desconozco, los poseídos cinematográficos se retuercen como si acabaran de salir de un circo chino, y eso me da una grima horrorosa, la mera posibilidad de dislocación me pone la piel de gallina y hace que me tape los ojos.

Espero que la próxima peli que vea sea mejor, aunque seguramente ya no volveré al cine hasta abril.

Anuncios

4 pensamientos en “El rito

  1. Claramente Anthony no llegaba a final de mes, porque vaya… Y Anthony, por dios, con lo mayorcete que estás y además fondón, ¿cómo dejas que te muestren sin la parte de arriba del pijama? Eso daba hasta más grima que las contorsiones varias de la película… ¡Qué película tan mala! Yo hubo un momento que deseé creer para que así bajase el demonio, me poseyese y me evadiese de la realidad que era mortal de necesidad. En fin, habría sido hasta más productivo gastarse los 10 € del cine y el refresco en una botas de poliuretano blancas de Blanco.

    • A mí lo que siempre me sorprende de estas películas es que el diablo posea un cuerpo sólo para hacerlo vomitar cosas raras y hablar en sánscrito. ¿No sería más normal que se dedicar a a pecar con alegría?

      • Yo creo que las personas que llevan botas blancas de poliuretano están bajo algún tipo de posesión. Además seguro que la mayoría vomita. Ergo: están poseídas. Sin duda.

  2. Me cuesta creer que no me vaya a gustar una película protagonizada por Anthony Hopkins, pero veo que vosotros le valoráis también positivamente y, a pesar de esto, no os ha gustado, por lo que tendré que hacerme a la idea.

    De todas maneras las películas de posesiones no son mi fuerte y creo que le encontraría los mismos defectos que tú.

    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s