Querido John


Esta película se basa en la novela del mismo título de Nicholas Sparks, autor de otras pasteladas como El diario de Noah (detestable), Mensaje en una botella (aburridísima) o Un paseo para recordar (¿tragedia cristiana? ¿en serio?), cada una más ñoña y almibarada que la anterior. En sus historias sus protagonistas, gracias a la divina providencia, encuentra el Amor Verdadero, así, con mayúsculas, y no dudan un instante en que quieren casarse de inmediato y vivir Felices Para Siempre. Pero la Fatalidad o la Enfermedad o, en este caso, el Deber, se interponen en su camino y separan a los jóvenes amantes para que la gente pueda lagrimear un rato en el cine. Yo no lo puedo evitar, a mí me da la risa con cada nuevo giro de la trama, con cada tragedia que da a los protagonistas la oportunidad de mostrarnos lo buenas personas que son, lo abnegados y sacrificados y amables que van a ser en la siguiente escena, me parto de risa.

Lo que me engañó en esta ocasión fue que el director es Lasse Halström, y claro, me esperaba otra cosa, otro enfoque que no fuera el típico del drama romanticón, incluso con un material de partida tan pobre. Pero supongo que hasta Lasse tiene que ganarse los garbanzos y de vez en cuando le toca llevar a la pantalla una porquería. No todo puede ser John Irving… aunque algo con un poquito más de calidad sería de agradecer.

Todas las cosas que se dejan sin respuesta, como el padre antisocial de él, de quien nos dicen que parece un autismo ligero pero no cómo se ha ganado la vida todos esos años, ni cómo es posible que ella sea riquísima y tenga una mansión en la playa y él parezca de familia humilde con una casa… a unos 10 minutos de la de ella. Que los terrenos en las islas de Carolina del Sur están en una pasta. Tampoco sabemos de dónde saca el padre del Querido John el dinero para invertir en su colección de monedas, porque es una afición que puede ser muy cara. Sin embargo, en cierto momento de la película, es ella la que parece apurada de dinero. Supongo que la coherencia dentro de la narración es irrelevante siempre y cuando los chicos estén enamorados y sufran atrozmente por ello.

Afortunadamente, el protagonista es Channing Tatum, que es tan guapo que hasta te ayuda a olvidarte del aburrimiento supino que estás pasando. Y el bueno de Lasse nos da amplias oportunidades de contemplarlo: Channing Tatum haciendo surf, o sentado la playa bajo la lluvia, Channing Tatum en bañador o con el uniforme de las Fuerzas Especiales, o en el hospital desnudito. El muchacho es una alegría para los ojos, da igual que se ría o que llore, siempre está divino.

El objeto de su afecto es Amanda Seyfrid, la chica de Mamma Mia. La típica rubia mona, pero no de las que van de bomba sexy sino de vecinita de al lado. Creo que no le presté la menor atención en toda la película, salvo cuando se ponía en medio y no me dejaba ver a Channing Tatum

En resumen, es como ver algo escrito por Nora Roberts, pero sin sexo.

[Publicado primero en La Lintera Mágica]

Share

Anuncios

7 pensamientos en “Querido John

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s