“Microserfs”, de Douglas Coupland


microserfsUn grupo de amigos, empleados de Microsoft antes de Windows 95 y del boom de las empresas .com, deciden cambiar Seattle por California y montar su propia empresa para crear un juego de ordenador basado en los bloques Lego.

Los personajes, todos ellos programadores y frikis de alto nivel, están muy logrados, y lo sé a ciencia cierta porque yo soy programadora y conozco el percal. Parece ser que el autor estuvo investigando en Microsoft y Apple para ver cómo eran los empleados, sus manías y sus rarezas. En general consigue dar con el tono, como por ejemplo cuando uno de los personajes les dice a los demás que si a cualquier múltiplo de seis le restas uno, se obtiene un número primo, y todos ellos dejan de trabajar en el acto para comprobar si es cierto (cosa que yo también hice). Pero se nota que el autor no es uno de los nuestros, o habría añadido que NO ES CIERTO!
6 x 6 = 36;  36 – 1 = 35 <—– no primo
6 x 11 = 66; 66 – 1 = 65 <—– no primo
Y no sigo, pero comprobé varios más por si acaso.

El culto a Bill, el uso y abuso del e-mail (para hablar con alguien de la misma habitación!), la incapacidad para relacionarse normalmente con la gente que no habla klingon… tenemos todos los estereotipos (la mayoría ciertos), haciendo un relato muy ameno y divertido.

Douglas Coupland es un escritor canadiense, considerado el portavoz de la Generación X por su novela de ese título. Con esta novela tuvo la gran chorra de que se publicó la misma semana que se presentó Windows 95, con lo que fue un superéxito.

Anuncios

6 pensamientos en ““Microserfs”, de Douglas Coupland

  1. Bueno, bueno, no exageres…

    Pero algo de razón tienes. Con eso de los primos no creo que nadie tarde más que unos segundos, pero recuerdo una vez en la que varios compañeros perdimos una tarde de trabajo con el dilema de las tres puertas.

    Más o menos, eres un concursante que tiene que elegir entre tres puertas. Detras de una de ellas hay un premio y detras de las otras no hay nada. Tienes dos elecciones. En cuanto haces la primera, el presentador te abre una de las otras dos que NO tiene premio. Luego tienes la posibilidad de volver a elegir.

    ¿Qué harías? ¿Te quedarías como estás? ¿Cambiarías tu elección a la puerta que queda cerrada de entre las dos que no elegiste?

    • He leído sobre ese problema. Si no recuerdo mal, tienes que cambiar tu elección, porque al descartar la primera puerta, las probabilidades de que la buena sea la que no has elegido aumentan.
      Yo lo pasaba en grande con acertijos de esos en los que sólo puedes hacer preguntas que se respondan con sí o no. Los había enrevesadísimos, que empezaban con cosas como: “Un hombre entra en un restaurante y pide gaviota…”

      • Lo contaron en clase como ejemplo de que el cálculo de probabilidades a veces es muy poco intuitivo. En su momento me tuvo tan rallado que hasta me hice una simulación :S

        Cuando salió el tema con los compañeros, había algún escéptico al que tuve que explicar todo lo que yo mismo había deducido entonces. La forma más fácil de verlo es que, si en la segunda elección cambias siempre, sólo fallas si habías acertado la primera: 1/3 de las veces.

        Uno de los libros que tengo pendientes, que compré con intención de regalar a mi sobrina, pero que me apetecía leer antes, se llama ¿Cómo se llama este libro? y está lleno de acertijos y problemas lógicos, que a mi también me gustaban mucho.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s