Hoy he visto una cosa curiosísima en una calle de Montevideo. No pude hacer una foto porque íbamos en coche y no me dio tiempo, pero me habría gustado.
Nos cruzamos con un grupo de escolares, de unos 14 ó 15 años, todos con sus uniformes del colegio, que perseguían a una compañera para tirarle huevos. La chica, que ya llevaba en el pelo material suficiente para una tortilla, se escapaba corriendo, pero no parecía enfadada ni asustada, más bien se reía.
Me pregunto si es una costumbre local, para celebrar algo o por pura diversión. Yo me pondría hecha una fiera si alguien me ensuciara, y mucho más si es el pelo, pero también me pongo atacadita de los nervios si alguien se lee antes que yo la revista que me acabo de comprar, así que a lo mejor son exageraciones mías…
Me temo que eso es todo lo que he visto hoy de Montevideo, a ver si mañana me da tiempo a algo más, y a hacer algunas compras. Le he echado el ojo a los recipientes que usa aquí todo el mundo para beber el mate, son una monada.
