wyrdMe pregunto si todos esos escritores sesudos que hablan con desprecio de la novela fantástica se conocen a Shakespeare tan bien como demuestra Terry Pratchett en su sexta novela de Mundodisco.

El alter-ego de Shakespear en esta novela es Hwel, un enano que, en lugar de seguir el oficio familiar en la minería, se convierte en dramaturgo. Cuando las brujas colocan a un príncipe heredero en su compañía de teatro para protegerlo del malvado duque que ha asesinado al rey, tenemos una versión totalmente delirante de Macbeth, llena de citas ligeramente distorsionadas de la obra original. Y divertidísima.

Después de Brujerías toca Pirómides. Van 6, quedan 30.

Los mejores momentos son los de las brujas. Vuelven a aparecer Granny Weatherwax y Nanny Ogg, con la incorporación de la joven Magrat. Sus momentos como espectadoras en el teatro me han hecho reír a carcajadas (yo sola, en el coche, para asombro del resto de los conductores del atasco).

sourceryQuinto libro de la serie de Mundodisco, y tercero de las aventuras del mago Rincewind.

En esta ocasión, Mundodisco está próximo a su destrucción total por culpa de un crío de ocho años. En Mundodisco, el octavo hijo de un hombre es un mago, y a los magos no se les permite tener familia, porque alguno podría tener ocho hijos; y el octavo hijo de un octavo hijo es un rechizero: la repera.

Así llegamos al crío de marras, que va por ahí con el espíritu vengativo de su padre metido en su bastón de mago y mangonéandolo todo el rato para conseguir la destrucción de la Universidad Invisible, de donde lo expulsaron cuando quiso tener familia. Y enfrentándose a él están Rincewind y Conina, la hija de Coen el Bárbaro, que tiene un gran talento para despanzurrar gente, pero que quiere ser peluquera.

Un argumento de lo más enrevesado, pero lo importante es que tenemos a Rincewind, el Equipaje, y el humor absurdo de Terry Pratchett de principio a fin. Muy divertido, como siempre.

mort1Cuarto libro de la saga de Mundodisco, en esta ocasión centrado en el personaje de la Muerte, que ya había aparecido otras veces. Siguen presentes los lugares y personajes ya conocidos de Mundodisco, como la ciudad de Ankh-Morpork o el mago Rincewind, que también hace una aparición estelar hacia el final del libro. Pero el auténtico protagonista se llama Mort, un chico torpón, debilucho y distraído, a quien su padre coloca de aprendiz con la Muerte, y de quien nadie recuerda el nombre.

Sus problemas se multiplican con un maestro que da la impresión de querer jubilarse y endosarle el negocio, y su hija, que da por supuesto que si su padre ha llevado allí a aquel muchacho es para que se case con ella. Pero todo se va al garete cuando, en lugar de recoger el alma de una bella princesa como le han ordenado, la salva de sus asesinos.

A partir de ahí todo son realidades alternativas, ruptura del continuo espacio-tiempo y una princesa muy poco agradecida y bastante cabreada, lo suficiente para tener al pobre Mort hasta el gorro de toda la situación.

Es muy bueno el narrador (¿actor? ¿lector?) de toda esta serie, consigue matizar la voz tal forma que es facilísimo distinguir a unos personajes de otros. Lo mejor, la voz hueca y engolada de la Muerte, que hasta parece que tiene eco.

Parece ser que sólo avanzo en los audiolibros, y eso porque los pongo en el coche, al ir y al venir del trabajo. Debe ser por la carga de trabajo. Eso, y que lleva su tiempo avanzar en un Dickens de 1000 páginas…

Equal Rites es el tercer libro de la saca de Mundodisco, y ya se pierde el primer juego de palabras al traducir el título literalmente, que en castellano es Ritos Iguales. La gracia está en que el título en inglés suena exactamente igual que Equal Rights, es decir, Igualdad de Derechos, que es de lo que trata en realidad el libro: de la primera chica que pretende convertirse en hechicero. Los chicos son hechiceros y las chicas son brujas, así son las cosas y así han sido siempre, hasta que un mago, por error, le entrega su vara a una niña, convirtiéndola en su sucesora.

Todo esto da lugar a todo tipo de equívocos y situaciones absurdas. El mejor personaje, Granny Weatherwax, la bruja que toma a su cargo a la niña-maga, y que está dispuesta a derribar a golpes las puertas de la Universidad Invisible si es lo que hace falta para que admitan allí a su protegida.

Segundo libro de la serie de Mundodisco (te tomo la delantera, D!).

Este libro sigue donde lo deja el anterior, con Rincewind y Dosflores en caída libre, y continua con sus aventuras para que el mago pueda desembarazarse del Hechizo que tiene alojado en la cabeza. Tiene momentos muy divertidos, casi siempre provocados por el Equipaje cada vez que algo o alguien se interpone en su camino.

En realidad, el argumento de estas novelas es lo de menos, es sólo un pretexto para pasar de unos personajes disparatados a otros.

Rincewind era tan dado a la magia como los peces al alpinismo.

Y ése es el protagonista de “El color de la magia”, el primer libro de la saga de Mundodisco, un mago que no puede hacer magia, cuya máxima prioridad es huir del peligro, y que se ve arrastrado al caos por su compañero de fatigas, el turista Dosflores.

La novela sigue el estilo habitual de Pratchett: un universo caótico, unos personajes MUY dados a la ironía, y siempre la personificación de objetos inanimados, a los que, más que una personalidad, se les da intencionalidad. El Equipaje de Dosflores es obstinado, violento y, aunque carece de cara, es capaz de mirar a la gente de forma malévola.

En resumen, un libro divertido, en el que se crea un universo completo y complejo, que da pie a otras muchas historias.

De hecho, he retado a D. a un mano a mano, para leer todos los libros de Mundodisco. Si alguien más quiere apuntarse, será bienvenido!

Uno terminado, quedan treinta y cinco.