Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – Primera parte

Por fin he podido ir al cine, después de varias semanas de mudanza que empezaron —maldita sea— justo el día en que se estrenaba la nuevísima entrega de Harry Potter. Pero todo llega en esta vida, y por fin llegó el momento de ir a ver el principio del fin de la saga.

En primer lugar debo decir que aquellos que no hayan visto las anteriores películas o leído los libros será absolutamente incapaces de seguir el argumento de la peli. De hecho, hay momentos en que el propio Harry parece un poco perdido, y es Hermione la que tiene que explicarle las cosas. Estamos en la séptima parte, y ésta es para auténticos cofrades, de los que saben cuál es el hechizo para cortar (diffindo!), y no para los que se quedaron en un simple lumus.

Los chicos se han hecho mayores, Harry ya se afeita y Ron empieza a ponerle ojitos a Hermione, que ya iba siendo hora porque la pobre llevaba como cuatro años intentando que le hiciera caso, pero así son los hombres, niña, así que vete haciéndote a la idea. La cuestión es que las cosas no están como para ir al cole y ponerse a hacer deberes, así que nuestros héroes lo abandonan todo, ponen a sus familias todo lo a salvo que pueden, y se dedican a ir huyendo por los lugares más remotos del país, intentando descifrar las pistas que les dejó Dumbledore para derrotar a Voldemort. Que ya podría haber sido un poco menos críptico, porque los pobres no saben ni por dónde empezar. Eso es algo que no puedo entender, digo yo que al menos podría compartir información con los de su propio bando. Pero no, no vaya a ser que los chicos tengan una remota idea de lo que tienen que hacer y que les daría una oportunidad de vencer.

Esta es la parte que en el libro se hace un poco lenta, los tres de acampada por ahí, totalmente solos y sin poder hacer nada más que irritarse unos a otros. Lo más interesante es el bolso-contenedor de carga de Hermione, que haría que Mary Poppins se pusiera verde de envidia.

La peli sigue fielmente al libro, pasando por alto algunos detalles sin importancia, como la despedida de Harry y sus tíos y cositas por el estilo. Al centrarse sobre todo en la parte en que los tres chicos están solos, casi no intervienen otros actores. Eso quedará para la segundan parte, en la que sin duda volveremos a disfrutar del desfile de grandes figuras del cine británico de las entregas anteriores. Creo que el único que ha faltado es Michael Caine, y me extraña porque dicen que no le dice que no a ningún papel. Por lo demás, podrían pasar lista. Y no es que los tres protagonistas no se basten para llevar el peso de la película, a estas alturas parece que han crecido con sus papeles y que serían capaces de interpretar a sus personajes hasta dormidos.

He leído que la segunda parte, que se estrenará en junio, se ha rodado en 3D, nada de esas chapuzas que hacen al convertir a 3D una peli rodada en 2D. Creo que todos los que hemos leído este libro la esperamos con impaciencia, porque sabemos que ahora empieza lo bueno. Donde en esta parte hay momentos de espera e inacción, en la segunda todo será actividad desenfrenada y luchas a muerte, y mientras que en esta parte tenemos casi en exclusiva a Harry, Ron y Hermione, en la siguiente habrá gente por todas partes, agitando sus varitas a diestro y siniestro.

Como en esta ocasión no pude ir al estreno, me perdí ese momento tan friki con todo el mundo disfrazado, con rayos pintados en la frente y al borde de las lágrimas por la emoción. Todo esto en gente que ya ha cumplido los 20, o incluso los 30. Los críos no disfrutan tanto como nosotros con estas cosas…

La segunda parte la veré el día del estreno. Sin falta.

[Publicado primero en La Lintera Mágica]

“Harry Potter and the Chamber of Secrets”, de J.K. Rowling

El segundo libro de Harry Potter es un poco más oscuro que el primero, o tal vez a mí me da esa impresión porque me dan miedo las arañas… En cualquier caso, ya hay niños que son el objetivo de los ataques del monstruo de la Cámara de los Secretos, incluso uno de los tres protagonistas. Y se sabe que el monstruo mató a una niña en el pasado, así que esto ya no es como una aventura de los cinco.

Se siguen desarrollando los personajes que ya se esbozaron en el primer libro, y aparecen algunos nuevos, como el profesor Lockheart, que están muy bien.

Pero este tampoco es de mis libros favoritos, para eso está el tercero, el próximo en mi relectura de la serie, cuando tenga un rato para leer.

“Harry Potter and the Philosopher’s Stone”, de J. K. Rowling

hp1He empezado a releer todos los libros de Harry Potter. Me apetece leerlos todos seguidos, ya que en su día los fui leyendo según los iban publicando. Por cierto que me da mucha rabia pensar que podría haber comprado una primera edición, porque leí este libro justo cuando salió, y ahora valen una pasta gansa… Es el único inconveniente que le veo a los libros electrónicos.

A estas alturas todo el mundo sabe todo lo que hay que saber de la serie de Harry Potter, así que no creo que yo vaya a aportar nada nuevo. Pero sí que me he planteado, en esta nueva lectura, qué es lo que me gusta a mí de la historia, y creo que el factor principal es la mezcla entre la fantasía y lo cotidiano, entre el mundo real que todos conocemos y ese otro mundo que nos gustaría conocer, pero que está fuera de nuestro alcance porque, lamentándolo mucho, somos muggles. Es lo mismo que me gusta de las novelas de Neil Gaiman.

Otra cosa que siempre me ha parecido fascinante es todo lo relacionado con los internados ingleses, y supongo que no soy la única o Enid Blyton no habría tenido tanto éxito. Todas esas hsitorias de los Prefectos, los torneos entre Casas, los dormitorios comunes, que a los no británicos nos suenan tan fantásticas como la posibilidad de volar en una escoba.

Es un libro entretenidísimo, y que te deja con ganas de más.

Harry Potter y el misterio del príncipe

harry-potter-y-el-misterio-del-principe-nuevo-trailer-internacionalAcabo de llegar del cine de ver la  última peli de Harry Potter. He ido sola, porque la amiga con la que suelo ir al cine prefiere beber cicuta que tener que ver algo así. Es una de esas personas a las que les gusta leer e ir al cine, culta y sensata, pero que detesta cosas como El Señor de los Anillos. ¿A que es desconcertante?

Cuando estaba esperando para entrar en el cine vi un grupo de chicos, todos ellos con la edad de crecimiento totalmente superada, que iban disfrazados a ver la peli, y eso me hizo recordar. Cuando fui al estreno de El retorno del Rey, hice unas camisetas para mí y mis amigos, negras con el árbol blanco y las siete estrellas impresas. Fueron un exitazo entre mis amigos frikis. Lo he estado pensando, y creo que somos distintos a los demás: vemos el mundo tal como es, en eso no nos engañamos, pero cuando alguien nos ofrece otra realidad más interesante, con caballeros de brillante armadura que salen a matar dragones, sin cinismos, que se enfrentan al Mal con M mayúscula (y no me refiero a Corea del Norte), ¡nos encanta! ¡Queremos más de eso! Los frikis sabemos que la magia no existe, pero preferimos pensar que somos muggles y por eso no podemos percibirla.

Nos dicen que es algo infantil, y en cierto modo lo es. También es algo más propio del género masculino, o al menos antes lo era. El único defecto que le encuentro a El Señor de los Anillos es Arwen: una virgen de 1800 años que se queda en casa bordando, esperando a que venga su príncipe. Ahora las chicas también podemos matar dragones, y ahí está Hermione Granger para demostrarlo.

Ya sé que ésto no es Kafka, pero ¿quién querría llamar Gregor Samsa a su avatar de un videojuego? Me quedo con Aragorn mil veces.

Y la peli bien.

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