Al poco de empezar a leer este libro, me di cuenta de que ya lo había leído, pero en inglés. Es asombroso lo que puede cambiar las cosas una traducción.
El protagonista es un niño, hijo bastardo del príncipe heredero al trono. A los 6 años su abuelo materno lo lleva a la corte y lo deja allí, para que su padre se haga cargo de él. Allí crece el chaval, sin ver nunca a su padre, que pretende protegerlo de las intrigas de la corte, y sin que se le de un nombre: sólo se dirigen a él como “chico” o “bastardo”, o a veces como Traspié. Y ahí está una de las mayores diferencias con la edición original, en la que usan la partícula Fitz, que significa bastardo. Un Fitzwilliam es un bastardo de un William, un Fitzroy, del rey. Es de lo más despectivo y humillante, mientras que Traspié suena a mote graciosillo.
Por supuesto, tratándose de una novela fantástica, tiene que haber magia, que en esta ocasión se manifiesta en la capacidad de los miembros de la familia real para la telepatía y la coerción. Pero en lugar de emplearlo en esto, a nuestro protagonista lo destinan a otra tarea: la de espía y asesino real.
Como es el primer libro de una trilogía, la cosa queda sin rematar, con el reino amenazado por unos temibles piratas, que secuestran pueblos enteros y piden un rescate bajo la amenaza de devolverlos, pero totalmente despojados de sentimientos humanos.
No sé si me animaré a continuar la trilogía, me parece que avanza con demasiada lentitud.
He empezado a releer todos los libros de Harry Potter. Me apetece leerlos todos seguidos, ya que en su día los fui leyendo según los iban publicando. Por cierto que me da mucha rabia pensar que podría haber comprado una primera edición, porque leí este libro justo cuando salió, y ahora valen una pasta gansa… Es el único inconveniente que le veo a los libros electrónicos.
Me pregunto si todos esos escritores sesudos que hablan con desprecio de la novela fantástica se conocen a Shakespeare tan bien como demuestra Terry Pratchett en su sexta novela de Mundodisco.
Acabo de llegar del cine de ver la última peli de Harry Potter. He ido sola, porque la amiga con la que suelo ir al cine prefiere beber cicuta que tener que ver algo así. Es una de esas personas a las que les gusta leer e ir al cine, culta y sensata, pero que detesta cosas como El Señor de los Anillos. ¿A que es desconcertante?
Me he dado prisa a terminarlo porque quiero ir a ver la peli al cine, a ser posible la versión 3D.
Sabriel se ha criado en un internado de Ancelstierre, pero en realidad pertenece al Viejo Reino, donde impera la magia. El colegio está cerca de la frontera, así que les llega algo de magia, sobre todo cuando el viento sopla desde el Viejo Reino, y Sabriel no tiene dificultades para entrar y salir por las puertas de la muerte.
Quinto libro de la serie de Mundodisco, y tercero de las aventuras del mago Rincewind.
Cuarto libro de la saga de Mundodisco, en esta ocasión centrado en el personaje de la Muerte, que ya había aparecido otras veces. Siguen presentes los lugares y personajes ya conocidos de Mundodisco, como la ciudad de Ankh-Morpork o el mago Rincewind, que también hace una aparición estelar hacia el final del libro. Pero el auténtico protagonista se llama Mort, un chico torpón, debilucho y distraído, a quien su padre coloca de aprendiz con la Muerte, y de quien nadie recuerda el nombre.