Y fin. Último libro de la trilogía de Bromeliad, por fin los Nomos salen al espacio exterior, con gran alarma de los seres humanos. Es tan divertido como los dos anteriores (en realidad, como todos los libros de Pratchett), así que un día más he sido el asombro del resto de los conductores.

Ahora tengo que buscar más audiolibros. Ojalá encuentre algo de Gerald Durrell, sería divertido. Todavía me acuerdo de la ex-amiga que se quedó con mi edición de Los sabuesos de Bafut, la muy bruja, y ahora es casi imposible de conseguir.

Segunda parte de la trilogía de Bromeliad, que me sigue haciendo reír a carcajadas en pleno atasco de camino al trabajo. En esta ocasión, los Nomos, tras su huida de La Tienda, ponen sus ojos en el espacio exterior, pero sólo un pequeño grupo se marcha a intentar el lanzamiento, y el libro se queda atrás, con el grupo más numeroso y sus dificultades con los humanos. Es en el tercer libro, Wings, en el que se cuentan las aventuras de Masklin en Cabo Cañaveral. Lovoy a cargar ahora mismo en el iPod, para mañana poder seguir haciendo el ridículo en la A-II.

La culpa es de Elena, que mencionó el otro día la trilogía de Bromeliad, y claro, tuve que buscarla para releerla. Al final decidí bajarme el audiolibro para oírlo en el coche y aprovechar el tiempo de ir y venir del trabajo pero, en este caso concreto, tiene el inconveniente de que parecía una lunática, riéndome a carcajadas yo sola. La gente me miraba en todos los semáforos. Se me había olvidado lo graciosas que eran las desventuras de los pobres Nomos por los grandes almacenes. La parte en la que roban el camión es desternillante.

La novela tiene las características de todas las historias de Pratchett: un protagonista que, más que un anti-héroe, es un héroe reluctante, una vision de las cosas que consideramos normales desde un punto de vista totalmente desquiciado, y la personificación de objetos inanimados (La Cosa recuerda muchísimo al Equipaje de Rincewind en la serie de Mundo Disco).

Voy a cargar en el iPod la segunda parte, Diggers (creo que se tradujo al castellano como Cavadores).