Iria y yo hemos formado nuestro propio y exclusivo club de lectura, y tras un intento fallido con Orgullo y Prejuicio y zombis, que era evidente que estaba condenado al fracaso, hemos empezado por esta novela del género del realismo mágico.
Las cuatro generaciones de mujeres de esta novela son las que llevan el peso de la historia. Todas ellas con nombres relacionados con el blanco, parecen personificar la pureza frente a los personajes masculinos, los violadores, los torturadores, los tiranos. la mayoría miembros de su propia familia.
Dicen que esta novela es una mala copia de Cien años de soledad, lo cual es un poco injusto, ya que a ver quien es capaz de superar o incluso igualar a García Márquez. Pero sí que hay similitudes. Para empezar tenemos a Rosa la Bella, donde en Cien años… teníamos a Remedios la Bella. Se trata también de una saga familiar, a lo largo de varias generaciones. Pero mientras en la novela de García Marquez la historia se centraba en la familia, en ésta se interesa más por los acontecimientos que los rodean y en la evolución política del país. También se da la repetición en los nombres, aunque sin llegar a los niveles de confusión de los Buendía. Otro recurso que recuerda a Cien años de soledad es el describir a un nuevo personaje con lo que hará en el futuro, mezclándolo así con el pasado y haciendo que todo parezca ya predestinado.
En ningún momento en La casa de los espíritus se menciona Chile. Hay un Candidato, que luego llega a ser Presidente, pero no se menciona a Salvador Allende, hay también un Poeta, aunque no se llega a nombrar a Neruda. Y el que no aparece ni de refilón es Pinochet. Me pregunto por qué. Todo el mundo sabe que Isabel Allende es sobrina de Salvador Allende, así que la cosa es bastante evidente… ¿Por qué no decirlo abiertamente? ¿Por qué no decir que Pinochet dio un golpe de estado y asesinó al presidente elegido legalmente? Es una historia muy dura, pero lo es más porque es cierta, porque todas esas cosas atroces ocurrieron de verdad.
Aunque no está a la altura de la obra de García Márquez, me ha gustado mucho. Tengo que admitir nunca me ha caído bien la autora, no por nada que haya hecho ella, sino por manías mías, y sólo por las pocas veces que la he visto en entrevistas. Por eso no había leído aún este libro, aunque ahora me alegro de haberlo hecho.

