Lentillas

Hace poco he cambiado mis lentillas, de las blandas de toda la vida a lentillas nocturnas. Son lentillas duras que se ponen durante la noche, y que moldean la córnea para eliminar la deformación propia de la miopía. Por la mañana me las quito y veo perfectamente. Es lo mismo que se hace con la cirugía, pero sin ser invasivo y reversible. Si dejo de usarlas unos días, los ojos vuelven a su estado natural.

Estoy encantada de la vida con ellas, sólo les encuentro un pequeñísimo defecto: no puedo leer con ellas puestas. Al ser rígidas son bastante molestas, y cuesta mucho mantener los ojos abiertos una vez puestas. Al quedarme dormida ya ni me entero, pero no soy capaz de leer, y a mí siempre me ha gustado leer un ratito en la cama. Podría leer primero y luego levantarme para ponérmelas, pero sé que me daría demasiada pereza.

Total, que voy a tener que acostumbrarme a leer en el sofá antes de irme a dormir, y luego irme directamente a la cama nada más ponerme las lentillas. Es un pequeño precio a cambio de una vida sin gafas.

Share