
En BookBrowse recomendaban este libro como la elección del editor, así que me lo bajé anoche para ver de qué iba, y no me ha hecho falta llegar al capítulo dos para saber que no me interesa.
La historia está narrada en primera persona por una chica de instituto, a la que le toca hacer un trabajo de biología con el nuevo de la clase, el típico chico malo. En cuanto la chica empiezó a describir sus “musculosos brazos”, cerré el libro y me fui a dormir. Es el inconveniente del formato electrónico, si hubiera visto esta portada nunca lo hubiera empezado.
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