Fue mi primo el que me habló del primer Terminator. Me dijo que había ido a ver una peli al cine que le había encantado, así que ese fin de semana me fui a verla con los hermanos Lamas, y me pareció una pasada. Años más tarde fui a ver la segunda parte, que también me gustó muchísimo. La tercera ya era harina de otro costal, y de esta última es casi mejor no hablar.

En realidad las mejores cosas de esta película son las que pertenecen a las anteriores: “ven conmigo si queires vivir”, “volveré”, la gasolinera donde Sarah Connor se para al final de la primera y donde le hacen la foto, la banda sonora que hizo Guns ‘n Roses para la segunda parte…

Por lo demás, es una película de acción sin orden ni concierto, sin argumento y sin ningún objetivo. John Connor era más interesante a los 12 años.