“La princesa de hielo”, de Camilla Läckberg

coverNo me gusta el frío ni un poquito, y cuando digo frío me refiero a todo lo que baje de 20ºC. En realidad mi temperatura ideal está más bien pasando los 30º, así que cuando leo descripciones sobre “el hermoso paisaje helado” yo lo que siento es auténtico horror, y este libro me ha dado multitud de ocasiones para ello.

Después del gran éxito de la trilogía de Millennium quedé un poco saturada de la cultura sueca, que la verdad es que no salía muy bien parada del relato con tanto nazi y tanto violador, así que he tardado bastante en animarme con esta escritora.

La princesa de hielo es una novela policíaca que se desarrolla en un pequeño pueblo pesquero de Suecia, donde todos se conocen de toda la vida y donde el peso de las apariencias, hoy en día algo sin apenas importancia, sigue vigente.

He tenido varios problemas con esta novela. En primer lugar, la línea temporal, que no está nada clara e incluso a veces parece contradictoria. La historia parece avanzar día a día, pero de pronto salta varias semanas hacia adelante sin que parezca reflejarse en la narración. Uno de los protagonistas, policía, está claro que no ha visto nunca CSI y no sabe ni lo que es una cadena de custodia ni cómo tomar declaración a un testigo, puesto que lo hace a solas y sin ningún medio de grabación. Su romance con la otra protagonista es una cursilada y un tostón, y nos dan muchos más detalles de lo necesario en una novela de misterio, a menos, claro está, que se quiera hacer una novela rosa disfrazada.

Pero lo peor de la novela son los personajes femeninos. Parece mentira que la escritora sea mujer, porque sus personajes caen en dos únicas categorías: las que están completamente supeditada a un hombre, desearlo complacerlo y completamente sometidas, y las harpías gruñonas. No hay ni una mujer inteligente e independiente en la historia, al menos entre los personajes importantes.

Lo único que puedo decir en favor de esta historia es que, comparándola con Millennium, al menos no es tan sádica y desagradable, y es mucho más corta.

Creo que voy a abandonar definitivamente a los escandinavos por lugares más cálidos.

“Brujas de viaje”, de Terry Pratchett

coverPoquito a poco sigo abriéndome paso por la serie de Mundodisco y con este ya van doce, solo me faltan… 28.

Y volvemos con las brujas, ya que en esta ocasión Yaya Ceravieja y Tata Ogg deciden ayudar a la joven Magrat, lo quiera esta o no, a hacerse cargo del puesto de hada madrina que acaba de heredar. Las tres se dirigen a la lejana Genoa, donde los cuentos parecen haberse desmadrado.

Me gustan las brujas de Mundodisco, son un grupo de abuelitas cabreadas y montadas en escobas que no aguantan chorradas de nadie, aunque sean extranjeros y no sepan mostrar respeto como es debido. Son como una locomotora descarrilada que no se detiene ante nada.

Es un libro muy divertido, como todos los de Pratchett, lleno de momentos de esos que te ríes en voz alta y todo el mundo te mira raro en el tren. Las postales que Tata Ogg envía a casa son un gran ejemplo:

«Queridos Jason y familia:

Lo que más hay aquí en el extranjero son olores, cada vez los conozco mejor. Esme le grita a todo el mundo, creo que piensa que son extranjeros sólo para molestarla, pero lo que es yo no me había divertido tanto en mi vida. Aunque la verdad es que aquí la gente se porta de lo más raro, nos paramos no me acuerdo dónde a comer y ponía que hacían stik tartar, y se pusieron muy de morros porque pedí el mío muy hecho. Besos a montones, MAMA.»

El siguiente libro de la serie es Dioses menores, que está considerado como uno de los mejores, así que no creo que tarde en ponerme con él.

“Motivo de ruptura”, de Harlan Coben

coverHace unos pocos meses leí una novela de Harlan Coben titulada El bosque, que a decir verdad no me impresionó demasiado. Pero como últimamente no hago más que leer por ahí que es un escritor magnífico decidí darle otra oportunidad.

El resultado es que anoche estuve leyendo hasta las 2 de la madrugada por saber de una maldita vez quien era el asesino, si es que de verdad había habido un asesinato. Me muero de sueño.

El protagonista de la novela y de otras muchas que la siguen se llama Myron Bolitar, el pobre. Es un agente deportivo que antes fue agente federal, aunque de esto no dan muchos de detalles, y antes todavía una estrella del baloncesto, hasta que una lesión lo retiró de las canchas.

Por eso él y su socio Win, una especie de ninja de clase alta, son las personas indicadas para ayudar a uno de sus clientes, un jugador de fútbol americano cuya novia desapareció en extrañas circunstancias año y medio antes. Y, casualidades de la vida, la hermana de la chica desaparecida es la ex-novia de Myron.

La trama está muy bien urdida y es muy entretenida, y el personaje de Myron me ha gustado, tiene ese aire socarrón de los detectives de la novela negra de siempre, como Phillip Marlowe. Es más que probable que lea más novelas de la serie en el futuro.

“Jonathan Strange and Mr. Norrell”, de Susanna Clarke

coverHace un año empecé este libro pero no llegué muy lejos antes de cansarme. No es que no me estuviera gustando, supongo que simplemente no era el libro adecuado para aquel momento. Pero ahora he vuelto a darle otra oportunidad y esta vez sí que lo he terminado, sus 1000 páginas enteritas.

Resulta muy curioso ver combinados en este libro por una parte un retrato fiel de la Inglaterra de principios del siglo XIX, con la aparición de personajes tan conocidos como Lord Wellington, el rey loco Jorge III o Lord Byron, y por otra la magia como elemento si no cotidiano, al menos no desconocido.

Porque Jonathan Strange y Mr. Norrell son los dos primeros magos en Inglaterra tras varios siglos, desde que el Rey Cuervo desapareció y dejó su reino, el Norte de Inglaterra, en manos del rey del Sur. En poco tiempo desde su desaparición la magia fue disminuyendo hasta dejar de funcionar por completo, y su reaparición es una gran sorpresa.

A pesar de ser una novela tan larga no se me ha hecho nada pesada. Está escrita con un estilo lleno de ironía y con un cierto aire antiguo que hace pensar en las novelas de Jane Austen, aunque el tema no tenga nada que ver. La inclusión de acontecimientos históricos resulta muy divertida, como la intervención de Jonathan Strange en las guerras napoleónicas como ayudante de lord Wellington.

No quiero revelar nada del argumento así que solo voy a añadir que es un libro que merece la pena, lleno de sorpresas y muy bien escrito.

“Guerra Mundial Z”, de Max Brooks

coverNo soy una gran fan de los zombies, la verdad. Tampoco es que rechace por completo el género, veo The Walking Dead y alguna película de vez en cuando, pero me dan bastante asco y si se ponen muy gráficos no miro.

Descubrí este libro venía porque recomendado en una de esas listas de “los 20 mejores libros de ciencia-ficción de la década”, así que decidí darle una oportunidad.

La historia está narrada en forma de una serie de entrevistas, supuestamente realizadas por encargo de la ONU para realizar un informe de la situación mundial tras la Guerra Z. Al ser en forma de entrevistas da una sensación de realismo, como si fuera un documental, pero al mismo tiempo distancia al lector de los protagonistas. No hay desarrollo de los personajes, ni intriga puesto que sabemos que el narrador sobrevivió, de hecho sabemos desde el principio que los seres humanos han ganado la guerra contra los zombies.

Por otro lado resulta una narración bastante plausible de cómo reaccionarían los gobiernos, los ejércitos y las masas de gente ante una situación así. Las mentiras al principio para intentar evitar el pánico, o simplemente para ganar un beneficio político o incluso económico, el pánico cuando al fin se sabe la verdad, la decisión, en un país tras otro de sacrificar a la mayoría de la población para intentar salvar a unos pocos. Todo parece perfectamente posible.

Es un libro muy entretenido y absorbente, aunque algunas de las historias son cursis a más no poder, como por ejemplo la de la reina de Inglaterra. Pero lo que he echado en falta es aunque fuera un poquito de sentido del humor, sobre todo sabiendo que el autor es hijo de Mel Brooks. Algo se le podría haber pegado…

¨Lost in a Good Book”, de Jasper Fforde

Fforde - Lost in a Good Book¿Cómo sería una sociedad en la que la gente hablase de literatura todo el tiempo? ¿En la que en vez de discutir sobre el último Madrid-Barça se hiciera sobre si Shakespeare fue el verdadero autor de sus obras? Pues sería la mar de interesante, eso está claro.

Así es el universo creado por Jasper Fforde para la serie de Thursday Next. En la primera novela, El caso Eyre, conocemos a la heroína de la saga y sus aventuras como miembro de SpecOps-27, la policía literaria encargada de resolver crímenes tan atroces como falsificaciones de Dickens o robos de primeras ediciones de Jane Austen. En esta nueva entrega Thursday entra a formar parte de Jurisficción, la policía interna de los libros. Desde Jurisficción luchan contra la fuga de personajes y contra los parásitos de la gramática que devoran adjetivos, entre otras muchas cosas, y todo desde el interior de las novelas. Todo esto mientras sigue enfrentándose a los malvados miembros de la familia Hades, a la posible destrucción accidental del mundo y a la erradicación de su marido por parte de la malvada corporación Goliath.

Todo es alocado, trepidante y lleno de referencias literarias, lo más alejado que se me ocurre del mundo real. Ni fútbol, ni Gran Hermano ni programas del corazón en los que la gente se insulta a gritos, un mundo en el que no te miran como a un bicho raro por llevar siempre encima un libro. Yo me apunto ya mismo.

“Los girasoles ciegos”, de Alberto Méndez

girasolesOtro de los libros que tengo que leer para el curso de Cálamo & Cran, que si no llega a ser por eso lo dejo. No porque esté mal, ni mucho menos, sino porque es un libro de relatos y ese es un género que no me gusta. A mí me gustan los libros al peso, de 300 páginas para arriba y a ser posible en varios volúmenes. La brevedad del relato me desconcierta, ese saltar de una historia a otra tan de improviso me cansa hasta hacerme dejar la lectura.

En este caso son cuatro relatos ambientados en la época del final de la Guerra Civil y la post-guerra, ligéramente relacionados entre sí por sus protagonistas.

Un soldado nacional que se rinde al enemigo el día antes de que el enemigo se rinda a los nacionales, un joven poeta que se oculta aterrado en las montañas, un preso político que espera su sentencia de muerte y un niño que es testigo del acoso de un cura asqueroso a su madre, mientras su padre se oculta en un armario.

Todas son historias sobre el miedo. El miedo a la muerte, a ser descubierto y asesinado, a ser la causa de que un ser querido sea descubierto y asesinado, o a convertirse en un accesorio de los asesinos.

Todos los relatos me han gustado y me han parecido muy bien escritos, con una ambientación claustrofóbica y angustiosa que transmite lo que debían ser las sensaciones de tanta gente en aquellas situaciones; así que se lo recomiendo a cualquiera que no sienta mi aversión por el género.

Supongo que habrá un sector de posibles lectores a los que estas historias los molestarán. Los que se sentían cómodos aunque otros estuvieran incómodos. Los que no sufrieron ningún abuso porque tenían los amigos adecuados, los que no se sentían ofendidos cuando se abusaba de otros, los que no han tenido ningún familiar que muriera, o estuviera preso o tuviera que huir con lo puesto.

No sé por qué se creen con derecho a protestar con lo de que “se reabren las heridas”, cuando ellos no tienen ninguna.