Es estupendo ir de viaje con alguien que no te reprocha que tengas todo el rato la nariz metida en un libro, porque tiene su propia nariz metida en otro libro. El único problema llegó cuando mi amiga acabó la segunda parte de Millennium y yo la tercera, que llevaba en mi lector digital. Por suerte, la solución era fácil: mi amiga me compró un libro y se quedó con mi lector.
Y éste es el libro en cuestión: una novela policíaca, con Harry Bosch como personaje secundario. En esta ocasión, Bosch está colaborando en el juicio por asesinato de un famoso director de cine, acusado de estrangular a una joven actriz.
Por otro lado, aparece muerto y colocado en una postura similar a la de un cuadro del Bosco (Harry se llama en realidad Hieronymus Bosch, como el pintor), otro asesino a quien Bosch no pudo coger en su día. La policía pide la ayuda de Terry McCaleb, un ex-agente del FBI, que trabajó con Bosch anteriormente, y que cree que ha sido éste el asesino.
Obviamente, esto no puede ser, o nos quedaríamos sin el personaje. Resulta ser todo una trampa tramada por el director de cine, para descalificar a Bosch.
Una lectura rápida, ideal para la playa.
Acabo de volver de mis –por ahora– escasas vacaciones: tres días en Salou y otros tres en Cerdeña. El resultado: mucho relax, moreno, cansancio y diversión general, y dos libros leídos de cabo a rabo. En la parte negativa, me han dado un golpe en el coche esta mañana, pero bueno, supongo que no habiendo heridos, no me puedo quejar.
Hace unos días mi padre me comentó que acababa de salir una novela de Dan Simmons sobre los últimos años de la vida de Charles Dickens titulada Drood, por la novela que Dickens estaba escribiendo cuando murió y que dejó inacabada, El misterio de Edwin Drood. Así que decidí que antes de leer la de Simmons, debería leer la de Dickens. No es que esté muy segura de leer la novela de Simmons, sobre todo después de críticas como
Las aventuras de Topo, Rata, Sapo y Tejón, animales personalizados que llevan batínes de seda, hacen limpiezas de primavera, pasean en bote y hasta roban coches, me parecieron absolutamente encantadoras. Todas tienen lugar en una Inglaterra pastoralizada, en la que el té se sirve siempre con sandwiches y cakes deliciosos y donde los únicos conflictos surgen por falta de modales.
Me he dado prisa a terminarlo porque quiero ir a ver la peli al cine, a ser posible la versión 3D.
Me encantan los libros sobre libros. Sobre gente que adora los libros, que habla de ellos con admiración y reverencia, y que piensa que estropear un libro debería estar penado por la ley (algo con lo que estoy totalmente de acuerdo).
Jenna Fox se despierta en un futuro no muy lejano con la mente totalmente en blanco y sin ningún control sobre su cuerpo. No recuerda quien es, ni a sus padres, ni lo que le ha pasado. Sus padres le dicen que ha estado en coma un año y medio tras un accidente, y poco a poco va aprendiendo a moverse y empieza a recordar cosas.